Robodog


DSC_0016

11128_23024_20141112120659.0

La Nena, alias “Robodog”, después de pasar por el taller

Robodog empezó llamándose Miga. Pero no funcionaba porque la llamábamos de todo menos eso: Niña, Nena, Miguilla… y hasta Alfonsa. Por eso, se quedó con Nena: “Ay, la Nena, qué bonica”; “pues la Nena no veas si corre….”; y así. Pero cuando todo parecía ir bien, se partió la pata y se transformó en un ser biónico: Robodog. Biónico y que daba penica, la pobre. Como no lo había pasado mal ni nada, apenas se vino a casa, la primera en la frente. Menos mal que se ha recuperado bien y corre como la medio galgueta que es, entre cinco o seis razas más bien agitadas.

Ahora se llama No, y también Quietaleñe. Ocasionalmente, cuando la escobilla de váter aparece en el sofá del salón o cuando encontramos un calcetín en el suelo de la cocina,  también responde a Quéseso o Estoquésloquees.

Es muy buena. Durmiendo. Un ángel. Por eso la queremos todos. Por eso y porque como va siempre con los ojos pintados, además de coqueta, nos parece muy guapa y nos ha tocado la patata. Habrá que apechugar. No hay vuelta atrás.

Me despido dejando a Nena en un par de vídeos y un par de amigos suyos con los que nos hemos reído un rato estas vacaciones. No os los perdáis:


Anuncios
Esta entrada fue publicada en Actividades, Todos los cursos, Tutoría y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s