Noche de Jálogüin


Estoy seguro de que se nos van a poner los pelos como escarpias con los relatos de terror de los alumnos de 3º y 4º de ESO. No sé si mirar.

Podéis subir en esta entrada (abajo, en los comentarios) los textos que tienen como tema el despertar  dentro de un ataúd o el hallazgo del profesor asesinado en el instituto y, si se mantiene el enfoque, cualquier tema de vuestra cosecha será bien recibido. El mejor relato de Halloween tendrá premio. Ya veremos cuál. A tal fin, se tendrán en cuenta, aunque no solo, el número de pulgares positivos que obtenga cada relato.

mano

Recordad: Hay que firmar el texto del comentario con vuestro nombre de pila, la inicial de vuestro apellido y vuestra clase.

Por ejemplo: Pedro A. (3ºC)

El plazo para poner la redacción en este lugar expira a las 0:00 h. del día 31 de octubre. A la hora bruja, si no lo habéis subido, vigilad vuestras espaldas… Alguien volverá del averno a reclamar la redacción. A propósito, también se puede decir algo sobre los cuentos de los compañeros, desde el respeto, como siempre. A quien no respete a los demás, que mire a sus espaldas porque lo perseguiré yo. Ojo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 3ºESO, 4ºESO, Concurso, Efemérides, Prosa, Todos los cursos y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

173 respuestas a Noche de Jálogüin

  1. Alonso Manuel 4A dijo:

    (…) Me levanté con la cabeza dolorida, la boca pastosa y el cuerpo como si me hubiese pasado una apisonadora. Me intenté incorporar y me golpeé la cabeza. Estaba encerrado, me puse a recordar…. y al final saqué esta conclusión; “ayer fue Halloween y fui con mis amigos a la Warner” me vino a la mente que nos emborrachamos e hicimos tonterías y algunas gordas, que perjudicaron al parque por lo que nos empezaron a perseguir los trabajadores y me escondí en un decorado de una atracción.
    Entonces fui consciente… estaba en un ataúd en la Warner atrapado y sin comunicación, puesto que mi móvil estaba sin batería, pensé cuanto podía durar el oxígeno que allí había…y sin más vomité y me desmayé.
    Me levanté angustiado, asfixiado, agonizando como si una bolsa se me atrancara en la tráquea impidiéndome respirar y pensé¿ este es mi FIN? y claro que lo fue….
    me encontraron dos días después sin respirar, sin pestañear , sin sonreír, en definitiva muerto.

  2. mariguanex47 dijo:

    Una tarde de invierno,estaba con unos amigos dando un paseo por la playa, hacía viento,pero no era desagradable.
    A lo lejos escuchamos una especie de alboroto y nos acercamos para ver de que se trataba.Un tipo muy extraño de pelo largo y negro y rostro pálido y desganado estaba sacudiendo a una pobre señora de unos 45 años de edad intentando quitarle el bolso.Yo por inercia fui tras el y conseguí darle un puñetazo para distraerle y eso fue suficiente para que la señora saliera corriendo.Nosotros salimos corriendo acto seguido y el hombre gritaba con voz deseperada :”te encontraré y te matare”.
    Pasaron días ,meses,incluso años y nunca me volví a topar con aquel extraño hombre.
    Una noche tuve un sueño peculiar.Estaba en frente de una casa vieja y desgastada caseta de madera y entre en ella. Era oscura y fría ,mire hacia atrás y ya no había puerta puerta, había desaparecido.
    Empecé a tener claustrofobia y pánico por estar encerrado en aquel sitio,dando sucesivas vueltas encontrando alguna salida tropecé y fue en ese instante cuando desperte.Me sentí aliviado, porque solo era un sueño,entonces quise moverme para encender la luz y tomar un vaso de agua cuando choque con algo,intente moverme y estaba atrapado,como en una trampa humana,un ataud bajo tierra,tenia un miedo escalofriante y un tremendo panico.Alrededor mia no habia nada excepto una linterna,la encendí ,y leí sobre la tapa:” jure encontrarte, morirás hasta que tu cuerpo aguante”.

  3. ernestoprofe dijo:

    Y esto es todo. Anoche, a las doce y cuarto, aprobé los últimos comentarios. Los que no han llegado a tiempo tienen la nota que ya saben.
    Estoy agotado de tanto matar y de tanto morir en vuestras redacciones, pero he acabado ya de leerlas todas y he pasado mucho miedo, todo hay que decirlo, menos cuando tenía un arma blanca en la mano.
    Hay algunos relatos muy buenos. Se trata ahora de que seleccionéis los dos o tres que más os gustan y los comentaremos en clase.
    Solo puede quedar uno. El más aterrador.
    Hasta el lunes.

  4. Ale Pérez dijo:

    Alessandra P. 4ºC
    Volví de la casa de mi novio, era muy tarde, demasiado, diría yo que la una de la mañana. Me quedé hasta tan tarde porque tocaba ver pelis terroríficas a la luz de la bombilla de su salón.
    Era nuestro tercer aniversario juntos, y el tercer año de Halloween que pasabamos juntos.
    Quería que fuera especial..
    Decidí bajar a por un regalito para él.
    Baje rápidamente, en ascensor. Nada más entrar en el, algo raro notaba; una presencia de alguien que me incomodaba. Miré a mi alrededor, no había nadie.
    Se apagó la luz varias veces, venía se iba, venía y se volvía a ir. Apreté la planta 0, pero nada, no bajaba ni subía. Tan solo se oían unas voces, y en el espejo detrás mía seguía notando una presencia.
    Llamé a mi novio, no tenía cobertura.
    Empezé a dar vueltas y vueltas, hasta que me giré y ahí estaba el causante de todo esto.
    Era algo que nunca en la vida nadie podrá ver.

    • ernestoprofe dijo:

      Vale, Alessandra. Gracias.

      • Jorge Serrano 4C dijo:

        Volvía de la fiesta de Halloween con mi disfraz de calabaza lleno de mayonesa. Algún gamberro se había puesto a tirarla y mi disfraz y yo no intimidábamos lo suficiente como para hacerle frente. Llegué a casa y no había ninguna luz encendida. Di gracias a Dios de que tenía llaves, eché mano en mi bolsillo del disfraz las cogí y abrí la puerta. Nada más entrar me extrañé ya que ví una carta que decía “estas muerto” tirada en el suelo…. Seamos puros, realmente no pasó eso. Habría sido muy típico ¿no?, Me senté un poco a ver la tele y echaban un reportaje de “Cuarto Milenio” …. Pero realmente esto no tiene que ver con la historia. En la mesa había una muñeca con un ojo descosido que no paraba de mirarme fijamente.. ….Mi hermana dice que con el ojo descosido es más original. Una chica con personalidad. Total, que llegué a la cocina y en el intento de hacerme unos cereales de chocolate me pregunté cual era mi motivo de vida. ¿Porque iba a vivir en el que el terror es tan típico y esperado? Eran las 12AM de Halloween y no me había sucedido ningún acto terrorífico. Ya más desesperado que un poeta del renacimiento pensé que habría estado mejor nacer en otra vida. Total, que como oda a las tragedias del romanticismo, cogí el cuchillo jamonero de la encimera y malvadamente me acuchillé.Pero antes de irme escribí una nota que contenía : “MÁS ORIGINALIDAD O ACABARÉIS MATANDO A ALGUIEN” .

  5. SONIA dijo:

    Sonia T. 4ºA
    Abrí los ojos, no veía nada, intenté levantarme pero no podía, entonces me di cuenta de que estaba dentro de un ataúd. “No puede ser” me repetía una y otra vez, aunque en el fondo estaba segura de que no era una pesadilla, mi corazón latía sin parar, sentí que lo había perdido todo, hasta que me di cuenta de que no estaba sola al lado de mi estaba mi osito de peluche, sentí un alivio inmenso, le abrazé pero estaba decapitado. En ese momento, en ese instante, me quede paralizada, atemorizada, y sobre todo me sentía sola como si fuera la única en este mundo respirando. De repente me entró un escalofrío, había oído a alguien dar dos golpes en el ataúd.

    • ernestoprofe dijo:

      Buen final. Gracias, Sonia. Todavía estamos esperando tu anterior redacción en la entrada “Vuestras primeras redacciones”. Ejem. Tienes hasta el martes. Ni un día más.

  6. Paula R 3B dijo:

    Aquel día me levante y me fui directamente al instituto. la puerta estaba abierta a esas horas, era tardísimo . yo sorprendido entre en aquel lugar que no me gustaba nada. entre en silencio intentando no hacer ruido. un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. aquel sitio me producía malas sensaciones. una vez allí entre a mi clase como si fuera cualquier día normal.
    al entrar too estaba oscuro poco a poco intente encender el interruptor. no funcionaba. fui a abrir las persianas a ver si había algún rayo de sol . pero nada. todo oscuro. sentí como mis pies pisaban un liquido viscoso que olía fatal. me daba asco tocarlo!. de repente empece a escuchar sonidos que no sabia de donde provenían.
    salí corriendo de aquel aula que tanto me horrorizaba. fui volando asta los servicios a intentar tranquilizarme. de repente , cuando todo estaba en silencio oigo unos pasos que se van acercado poco a poco hacia mi. yo , sin saber que hacer me escape de aquellos servicios por una ventana que había (apenas cabía). caí al suelo del patio. en frente de las pistas de fútbol y baloncesto. justo cuando me levante vi a esa cosa, ese monstruo feo y asqueroso. era verde , tenia poco pelo y le faltaba un ojo y tres dientes. de sus pies salia un liquido verde viscoso. el mismo que el de mi aula. aquel estuvo vagando como un zombi por mi clase…
    corrí lo mas rápido que pude. entre en otro aula del segundo piso del instituto. me encerré ahí. estaba aquel sitio tan en silencio que hasta creía que mi aliento sonaba fortísimo.
    fui palpando por las paredes , las ventanas, el suelo… para buscar el interruptor . cuando lo encontré , encendí la luz . me encontré con un montón de aquellos monstruos horribles. quise escapar pero uno me agarro,poso su cuchillo sobre mi cuello y cuando empezó a rajarme el cuello suena mi despertador. todo resulto ser un sueño para mi…

  7. Ángela Carrobles dijo:

    Ángela C 4C
    Una noche, cuando estaba volviendo a mi casa, pasé por la calle de mi instituto, y vi que la puerta estaba abierta y se oían gritos, decidí entrar para ver que pasaba, ya que los gritos eran aterradores y me estaba preocupando. Entré y vi que las persianas y las ventanas estaban todas rotas, y un escalofrío me recorrió la espalda, me di la vuelta y no había nadie. Entré al piso de abajo y estaba todo apagado, me asusté y encendí la luz del móvil para saber bien por dónde iba, subí a mi clase y no había ni sillas ni mesas, sólo una mancha negra en el suelo. Al instante, me volvió a dar ese escalofrío por la espalda, me di la vuelta y vi que alguien me cerró la puerta, pero no conseguí distinguir quién era. Estaba angustiada y muy asustada , intenté abrir la puerta pero no lo conseguía, noté que alguien estaba respirando demasiado fuerte en la habitación, pero no había nadie, intenté abrir otra vez la puerta y por fin se abrió y vi correr a una niña yendo hacie al baño, y la perseguí. Cuando entré en el baño vi algo escrito en el espejo que decía “Te estaba esperando” y de repente, algo me tapó la cara y aparecí en una habitación sin ventanas y sin salidas, con un agujero negro debajo de mí y con un cuchillo al lado mía….. no tenía otra solución.

  8. LuisMiguel.J(3ºB) dijo:

    Un día iba la carretera 66 con mi camioneta cuando vi en el cielo una tenue pero constante luz que avanzaba ,a simple vista pensé que era un avión pero me extrañe ,porque no tenia esas características luces azul y roja parpadeantes ,a pesar de eso continué como si nada. Cuando me di cuenta un objeto enorme de un material desconocido cayó frente a mi ,me quedé totalmente perplejo y callado mientras una compuerta de aquel objeto se abría de par en par .Un ser no mas grande que un humano apareció de aquella puerta ,no podía moverme ,cuando quise darme cuenta el ser ya estaba frente a la camioneta como una exhalación abrí la puerta de la misma y comencé a correr como un loco ,por suerte siempre llevaba una pequeña linterna pero mas que suficiente para no caerme con alguna roca del camino y que aquel ser me atrapara.Unos diez o veinte minutos después por un golpe de suerte ,encontré una gran casa ,llame desoládamente a la puerta repetidas veces hasta que me habrieron ,una familia muy acogedora me escuchó atentamente mientras contaba lo sucedido ,ellos vieron mi preocupación ,y para cerciorarse de que no estaba loco llamaron a la policía ,unos cinco minutos después aparecieron dos agentes que nos advirtieron que no había nada ,ni ser ,ni objeto ,ni siquiera una camioneta. Pero hoy 31 de octubre vuelvo a ver como cada año en este día una extraña figura que aparece alejada pero al acecho donde quiera que yo este.

  9. Susana 3ºA dijo:

    Jamás hagáis un pacto con un demonio del tiempo, principalmente porque siempre querrán algo a cambio, te engañaran vilmente y perderás lo que más quieres en este mundo. Lo sé, por experiencia. Me llamó Rachel Dawes y tenía treinta y cuatro años cuando ocurrió. Era feliz, tenía un trabajo, un hijo y un marido, pero la ambición me llevo a cometer el mayor error de mi vida. Paso un martes cualquiera, iba de camino a mi trabajo, soy periodista y me ascendieron a directora de los informativos, tenía la cabeza llena de ideas y proyectos nuevos para la sección. Pero quería más y el deseo de ganar me llevó a hacer un pacto con un astuto diablo que me engaño con una bonita cara que usaba como máscara para ocultar su verdadero y horrible rostro. Conseguí lo que me propuse pero él también quería algo. Cuando hicimos el trato no mencionó cual era el precio de mi deseo y me dijo que en dos años volvería a recoger lo que era suyo, el demonio quería asegurarse de que cumpliría mi pacto y me dijo que si no hacía mi parte, tomaría la vida de mi hijo a cambio. Los días pasaron, pero no como yo esperaba. Me había mentido, en esos dos años el tiempo pasaba más rápido de lo normal y una semana tenía en mí, el efecto de un año entero. Envejecía día tras día de una manera exagerada, hasta que paso el tiempo justo y el diablo regreso a por lo que le pertenecía. Yo ya me había convertido en una vieja que aparentaba unos noventa años aunque en realidad tenía treinta y seis. Fue entonces cuando el demonio me dijo que quería mi tiempo. Me di cuenta que al igual que yo era más vieja, él se había vuelto más joven. Se alimentaba del tiempo de la gente a la que engañaba. Me negué a dárselo y le dije que me devolviese mi juventud. El demonio estalló de ira, no recuerdo nada más después. Me desperté en un lugar estrecho, húmedo y que olía a rancio. Palpé las paredes que me encerraban, eran de madera, vieja y astillada. Cogí el móvil que llevaba en el bolsillo, lo encendí y alumbre la estancia, era un ataúd. Comencé a dar golpes y a gritar histérica, esperando a que alguien me sacase de allí. Me miré las manos estaban arrugadas, llenas de cayos y muy débiles. El demonio no solo no me había devuelto mi juventud, además me había arrebatado lo que más quería en el mundo. Escuche unos ruidos en mi mismo ataúd y uno voz que me resultó familiar me llamó.
    -¿Mamá?
    Volví a sacar el móvil y alumbre al lugar de donde precedía la voz. Era mi hijo, pero en lugar de el niño de nueve años que fue, era un anciano, artrítico y arrugado. Lo dicho, jamás hagáis un pacto con un demonio del tiempo.

  10. Sanchez Algora Manuel dijo:

    Manuela Sanchez 3D Y entonces llegue a clase y me encontre un liquido viscoso lo pise , me agache y lo toque ,era de color rojo ,volvi la vista hacia la mesa y vi un señor que estaba sentado y me miro fijamente y al rato vi como habia unos dedos por el suelo y una mano, le volvi a mirar y no tenia mano entonces me miro y me empezo a perseguir yo sali corriendo lo mas rapido que pude, me encerre en el baño y suspire a los pocos minutos oi un chillido, y vi a alguien a mj lado me gire y le vi estaba alli con un cuchillo, ya no habia escapatoria, cerre los ojos y al poco rato mi cabeza salio rodando debajo de la puerta.

  11. gabriel I. 3D dijo:

    Era mi segundo dia de clase, no conocia a nadie, mas bien no tenia amigos y sobre todo no conocia el instituto, asique decidí, ya que no podia dormir, irme al instituto, era temprano muy temprato, no salia ni el sol , ese sol brillante con el que puedo ver lo que sucede. Me adentre al instituto ya que las puertas estaban abiertas, asique decidi dar un paseo por el instituto. Llegué a mi clase para empezar a trabar en el “BONITO PALABRO”. Justo cuando entre me topé con algo viscoso, supuse que podia ser alcohol que habia derramado el profesor de lengua en sus dias de fiesta, PERO NO! Era Arturo, alias el “el marsu”, estaba en el suelo, tenia un golpe en la cabeza, al parecer fue repentino, PERO NO! Habia sido Claudia, si, lo supe al ver al ver aquel golpe repentino que tenia Arturo, porque claudia al parer tiene muy mala leche. pensé en dejar a arturo ahí tirado, pero no era ético, asique fui a avisar a la policia, pero justo cuando sali me asalto algo, era CLAUDIA! me desplomé en el suelo y llací muerto .

  12. Angela Carrobles dijo:

    Ángela C. 4C
    Una noche , cuando estaba volviendo a mi casa , pase por la calle de mi instituto , y vi que la puerta estaba abierta y se oían gritos , decidí entrar para ver que pasaba , ya que los gritos eran aterradores y me estaba preocupando. Entré y vi que las persianas y las ventanas estaban todas rotas , y un escalofrío me recorrió la espalda , me dí la vuelta y no había nadie. Entré al piso de abajo y estaba todo apagado , me asusté y encendí la luz del móvil para saber bien por donde iba , subí a mi clase y no había ni sillas ni mesas , solo una mancha negra en el suelo .Al instante , me volvió a dar ese escalofrío por la espalda , me dí la vuelta y vi que alguien me cerró la puerta , pero no conseguí distinguir quién era. Estaba angustiada y muy asustada , intenté abrir la puerta pero no lo conseguía , noté que alguien estaba respirando demasiado fuerte en la habitación , pero no había nadie , intenté abrir otra vez la puerta y por fin se abrió y vi correr a una niña llendo hacia el baño , y la perseguí .Cuando entré en el baño vi algo escrito en el espejo que decía : “Te estaba esperando” Y de repente , algo me tapó la cara y aparecí en una habitación sin ventanas y sin salidas , con un agujero negro debajo de mí y con un cuchillo alado mía ,y no me quedaba otra opción que suicidarme ya que no tenía otra solución.

  13. María Castellanos 4* A dijo:

    Una noche cualquiera, de esas en las que todo va normal, todo es como siempre, nada cambia en la rutina de siempre. ¿Nada? ¿O eso es sólo lo que parece? No lo sabe con certeza el porqué, pero esa noche Verónica no puede dormir. No se trata de nada especial, un poco de insomnio que no la deja descansar. Vueltas y vueltas en la cama intentando conciliar el sueño, cada vez más incómoda y frustrada, ¿que hacer? Se decide a levantarse malhumorada, vestirse e irse al instituto a esas horas poco comunes para ir de visita. Le extraña al llegar encontrarse la verja abierta, la cerradura con las llaves puestas, nadie en el vestíbulo y ni rastro de conserjes. Observa la puerta entornada que da acceso a las aulas superiores. Intrigada la abre y sube las escaleras, nota un extraño olor procedente de su clase y entra. Se pregunta si eso será así siempre,… o acaso ocurre algo fuera de lo habitual. Se dirige a la ventana para conseguir un poco de visibilidad puesto que no hay electricidad. A medida que se acerca el extraño olor se va intensificando, haciéndose más y más fuerte. Cuando de repente nota algo pegajoso en el suelo, intenta apartarse en vano. Tiene los pies inmóviles. Una sensación de miedo, intranquilidad y agobio se apodera de ella. ¿Qué está sucediendo? En un momento de gran fuerza de voluntad consigue salir de aquello que la retenía, ya era libre y podía marcharse pero… Algo la llamó la atención, un leve ruido en la zona cercana a la pizarra. Su mente se debate entre marcharse que sería lo seguro, o saciar esa curiosidad que sentía por saber la procedencia del chasquido. Una brizna de valentía que asomó en ella, la hizo acercarse al encerado, donde no encontró nada. Pero…cuando se iba a volver notó una leve respiración en la nuca, el extraño olor muy intenso y algo que la aprisionaba, estrangulaba, oprimía,… Al día siguiente apareció su cuerpo inerte colgado del alféizar de la ventana.
    FELIZ JÁLOGÜIN 😉

  14. Leidys S. 4C dijo:

    En una noche oscura y fría…
    Jugando con mis amigos perdí una apuesta, y debido a eso tuve que entrar a la morgue de la ciudad. Se encontraba repleta de cadáveres, el ambiente era un poco denso, me asome a ver un muerto que estaba en la mesa de la autopsia, era mi amigo Fráncico, cuando lo vi estaba todo opaco, sus ojos blancos y sin la mitad de su cuerpo; como si una bestia hubiera rasgado su cuerpo sin ningún esfuerzo alguno, de repente se escuchan pequeños pasos rápidos, asustada e inquieta me oculte debajo de la mesa. Vi que era el doctor, me sentí calmada y me disponía a salir, cuando veo su bata y la boca repleta de sangre y finos trozos de carne, y su mirada tan siniestra que mi alma gritaba de auxilio, me sentía contraída y aterrada y sin pensarlo salí corriendo, corría y corría pero escuchaba sus pasos resonando en los pasillos, que me decían que venían por mi espíritu, casi muero al sentir su respiro en mi oído, lo único que recuerdo era sus manos frías que tocaban mi pecho y rasgaba cada tejido con sus uñas y lo que me dijo: “ME GUSTAN LOS CORAZONES VIVO”. Antes de morir.

  15. Elsa B. (3ºA) dijo:

    La historia que os voy a contar quedara ligada a vuestras mentes para siempre y la pequeña Melody no sobrevivió al vivirla así que si tenéis la suerte de que solo sea una pesadilla y nunca una realidad sentiros afortunados.
    Soy Melody y tenía solo ocho años cuando mi vida cambio drásticamente, por los terribles hechos acontecidos en mi casa. Yo era feliz, pero no del todo, mi padre murió cuando tenía seis años y solo tengo el recuerdo de cómo un ser invisible atormentaba su alma y su cuerpo en vida, le veía sufrir cada noche rezando para que no volviera y le llevara a su tumba. Una de las noches que más sufrí fue cuando al terminar de cenar el ente maligno arrastro a mi padre por el jardín mientras este suplicaba el perdón de Dios, al llegar este al pozo del que sacábamos agua y que ahora solo era un lugar de sufrimiento, el demoniaco ser le arrebato la vida pero no sin antes conseguir volverle totalmente loco. Maniatado mi padre veía como lentamente su sangre se derramaba y tenía el agua con un color rojo carmesí.
    Mi madre me alejo de esa horrible casa, hasta que un día volví, aquella antigua casa, enorme, oscura y fría, con las cortinas roídas por el paso del tiempo y el jardín con el pozo, aquel foco de oscuridad y maldad, una ventana al inframundo. Era un día soleado y ventoso, yo me mude sola a la casa donde viví los primeros seis años de mi vida. Tenía 18 años, y toda la vida por delante, hasta que todo volvió a torcerse.
    Recuerdo que cada noche, justo a las 3 de la mañana, me despertaba sin motivo aparente, pero sentía que algo me observaba, ignoraba que un ente malvado había salido del pozo para perturbar mi sueño. Él vivía en las comunes y terribles pesadillas que había tenido desde los seis años, se alimentaba de mi miedo. Cada día ocurrían cosas más extrañas en aquella casa, los objetos se movían, los relojes se paraban, se oían pasos que surcaban la casa sin rumbo fijo, se abrían las puertas como si algo quisiera acceder al interior de la habitación, suerte que despertaba y todo había sido un sueño…
    Hasta que una noche sin luna, exactamente a las 3 menos 5 minutos, mientras yo permanecía en la cama, un ser oscuro y tenebroso de cuerpo escuálido poco más alto que un humano de talla media, que vestía una túnica negra como el carbón, surgió de la inmensidad del pozo y caminó hasta mi ventana, su figura se veía perfectamente, yo la veía pero pensaba que era una de mis comunes pesadillas, rompió la ventana y cruzó mi habitación hasta llegar a los pies de mi cama. El reloj dio las tres y yo, como habitualmente hacía, desperté de mi profundo sueño, encontré a aquella criatura terrorífica arrodillada a mis pies, mi corazón dio un vuelco tras observar sus ojos hundidos, sus enormes fauces, su piel deshecha por el paso del tiempo y su cabello largo, sin vida que resbalaba por sus hombros. Estaba aterrorizada, así que salte de mi cama con la velocidad de un gato y logré salir por donde aquella criatura del inframundo había entrado en mi casa, el ente me siguió susurrando mi nombre… Melody… Melody…no podrás escapar de mi… Yo tomé la decisión de correr calle abajo esperando encontrarme con alguien, mi corazón latía descontroladamente y la adrenalina liberada por mi cuerpo junto con el temor que me ocasionaba aquel ser, me permitió seguir corriendo a pesar de que mis músculos no pudieran resistir más. Cada vez que miraba hacia atrás le veía más próximo a mí, corría de una manera especial, como si su cuerpo llevara mucho tiempo sin moverse del pozo, sin estirarse, lo cual me ayudo a que no me alcanzara por el momento. Las calles estaban vacías, no había tráfico, las luces de las casas y de los locales estaban apagadas, por tanto no podía correr el riesgo de pararme, que me alcanzara mi perseguidor y que mi corazón dejara de latir cuando sus fauces lo devoraran de un mordisco. Seguí corriendo, ya notaba como mi cuerpo se iba rindiendo poco a poco, como se entumecían mis pies, como sufrían mis músculos, y sin darme cuenta bajé el ritmo lo suficiente como para que me alcanzara, tiró de mi pie arrastrándome por el suelo de asfalto, ya no podía hacer nada, resistiéndome le propine algún que otro puñetazo pero no sirvió de mucho, así que me golpeó la cara con toda la fuerza que tenía entre sus frías manos, desde entonces no recuerdo nada más…
    Te sientes aturdido, con el corazón acelerado, las manos dormidas, los ojos llorosos y los pies entumecidos… Es tu turno…

  16. Belen.L 3º A dijo:

    Belen. L 3ºA
    Me levanté sobresaltada de una pesadilla, empapada en sudor. No conseguía recordar los detalles de mi sueño. Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. La sensación de que podía haber sido verdad. Me puse a recordar todo lo que hice el día anterior, pero vagamente conseguía hacer memoria de los sucedido. Del esfuerzo de recordar, me empezó a entrar agobio. Enseguida me di cuenta de un detalle, no estaba en un sitio conocido, estaba tumbada en algo duro y muy incómodo, pero uno de los detalles que más me llamó la atención, fue , que donde me encontraba estaba oscuro, pero no solo oscuro, oscuro como si no hubiera nada de luz en kilómetros a la redonda o ser vivo capaz de vivir a su alrededor. El agobio estaba cada vez mas presente. Empecé a palpar con las manos tiritando de miedo pero a la vez de calor por la sensación de agobio. Grité al darme cuenta que había una especie de pared a mi alrededor. Un escalofrío me volvió a sobresaltar pero esta vez casi doy un bote; tenía la corazonada de que si levantaba mis manos encontraría otra pared más. Casi instantáneamente, subí las manos para comprobar que, en efecto, había otra pared encima de mi, a muy pocos centímetros de mi cara. Fue entonces cuando descubrí que me encontraba encerrada en una ataúd. Empecé a patalear y gritar lo mas fuerte que pude, y a arañar la tapa. Un dolor por las piernas muy fuerte me hizo entender que el ataúd estaba remachado con clavos que, para mi desgracia, me clavaba al golpear la madera. Recordé que llevaba el móvil, y me puse a buscarlo. Lo encontré, pero no había señal. Me puse a llorar; la esperanza cada vez mas lejana. Usé la luz del móvil para buscar una salida. La madera del ataúd era vieja, la pintura desgastada y había marcas de arañazos en la tapa. Me dio por mirarme los dedos al ver aquellos arañazos. Mis uñas estaban quebradas y mis yemas ensangrentadas. Empecé a llorar. De repente escuché música en la lejanía; decidí prestar atención. La música me hizo sonreír y me sobresalté. Empezaba a recordar qué había pasado.
    Estaba en una fiesta de disfraces, con la música que ahora sonaba, en una casa abandonada. Suenan en la calle las sirenas de la policía. Alguien grita: “-escondeos” y me meto en un armario de la habitación de al lado. Al pasar media hora allí metida, decidí salir. No había nadie en aquella casa, pero tampoco parecía que allí en algún momento hubiera habido una fiesta. Decidí recorrer los largos pasillos de la casa. Mi móvil de linterna. A lo lejos, vi una sombra de una persona conocida. Fui corriendo hacia ella. Cuando llegué, aquella persona me dirigió una mirada terrorífica. Mi alegría por saber que conocía a alguien se evaporó tan rápido como había llegado. Di media vuelta decidida a salir de allí pero un golpe en la cabeza me hizo caer al suelo y perdí el sentido…
    La música dejó de sonar, unos pasos lentos pero decididos se iban acercando. Cuando estaban a tan solo unos metros de mi, no grité, no lloré, tan solo supliqué que no fuera muy doloroso. Y en ese momento la tapa del ataúd desapareció ante mis ojos.

  17. Adian O. 3ºB dijo:

    Cuando desperté en aquel lugar solo podía pensar que ya estaba muerto. Pero cuando encendí el móvil vi que estaba enterrado en una tumba. Solo podía recordar que una dulce chica con la que había pasado la noche me había dado un cola cao y me desplome al suelo. Todavía con dolor de cabeza pude quitar la tapa de la tumba ya que solo tenia cuatro clavos oxidados. Al salir de la tumba, vi que no estaba bajo tierra, sino que estaba debajo del suelo de una casa. Pude levantar una baldosa del suelo que estaba defectuosa y conseguí salir de aquel horrendo lugar. La casa se veía que estaba abandonada pero sin embargo pude escuchar voces, en concreto la de una chica con una voz muy dulce que decía “vete o muere”. Solo podía pensar en correr y salir de la casa , pero cuando creía que la cosa no podía ir a peor pude observar unos ojos rojos entre la sombra. Salí corriendo mientras que algo me perseguía salte por la ventana y corrí hacia el pueblo. Cuando llegue a la policía les conté alterado el suceso de los hechos que me habían pasado, pero cuando la policía escucho mi historia me dijeron que esa casa ya no existía, me contaron que la casa se derrumbo y que pertenecía a un marques que vivía antiguamente en el pueblo con sus hijas pero que un día el demonio condeno a los habitantes de la casa la inmortalidad a cambio de que trajeran las almas suficientes como para alimentarle.

  18. Álvaro P.(3ºB) dijo:

    Ese día me desperté demasiado pronto. En vez de quedarme en casa se me ocurrió ir al instituto. Cuando llegué me encontré las puertas completamente abiertas así que decidí entrar para no congelarme fuera. No encontré a nadie y todas las clases estaban abiertas excepto la mía. Estaba cerrada. Sin darle importancia decidí pasar, encender la luz y sentarme. La luz no funcionaba. No me extrañó demasiado porque pensaba que estaba solo en el instituto, así que fui a subir las persianas para poder estudiar el examen que iba a tener unas horas después. Me acerqué a la ventana y tropecé con algo extraño. Me levanté, bajé la mirada y vi un hombre tirado en el suelo sangrando. Me dijo que me fuera corriendo, yo asustado intenté ayudarlo pero él lo único que repetía una y otra vez es que corriera si no quería morir. Le hice caso, me acerqué a la puerta deprisa y vi como de repente se cerraba sola. Intenté abrir pero era imposible. Estaba cada vez más nervioso y me di cuenta de que en la clase había alguien más. Alguien escondido en la mesa del profesor. Me acerqué tembloroso para ver quién estaba allí mientras el hombre ensangrentado me decía que era demasiado tarde. Ya no hay nada que puedas hacer repetía. Morirás… Detrás de tí…Me giré despacio, con miedo, con la sensación de que debía estar tranquilo para no morir y detrás de mí se levantaba sonriendo mi profesor de lengua. Tenía un cuchillo en la mano, chorreaba sangre y una mirada perdida. Le pregunté si él había matado a ese hombre. No respondió. Empezó a dar vueltas alrededor de mí. Quería alejarme pero mis pies no se movían. Di un paso atrás y él, molesto, levantó el cuchillo y me miró. Le lancé una silla, tropezó con el hombre que ya se había desangrado y aproveché ese momento para correr hacia la puerta. La abrí, corrí y rápidamente llegué a la puerta exterior del instituto. Estaba cerrada. Mi profesor se acercaba. Quería escapar de allí pero lo veía acercarse, cada vez más cerca, más cerca.. hasta que llegó hasta mí. Me apuñaló una y otra vez. Sabía que era el final. Abrí los ojos, sudaba pero no había cortes. Poco a poco me di cuenta de que estaba en mi cama, aún no había ido al instituto. Agobiado me alegré de que todo hubiera sido un sueño. Me duché, me vestí y fui a clase. Al llegar encontré el instituto cerrado y policías, alumnos, profesores… todos en la puerta. Pregunté qué había pasado pero nadie sabía nada. Volví a casa asustado por si lo que había vivido era cierto. ¿Había estado antes en el instituto? ¿Había muerto un hombre? ¿Dónde estaba el profesor de lengua? ¿Cómo había vuelto a mi casa?. Todas las dudas siguen todavía hoy en mi cabeza. Nunca volví a ver a ese profesor pero de vez en cuando leo su blog y sé que él sigue esperando el momento de encontrarme y aclararme qué pasó aquella mañana.

  19. alba horga 4A dijo:

    Hacía frío, y no era capaz de conciliar el sueño, había algo que me impedía hacerlo, me levanté, decidida a dar con ello, pero lo que aún no sabía era lo que me pasaría aquella noche.
    Me vestí, bajé sigilosamente y me marché sin saber ni que hora era, empecé a caminar y caminar en una noche que parecía interminable y por alguna casualidad llegué al instituto. Algo iba mal, la puerta estaba abierta y producía un sonido horrible para los oídos , pero decidí entrar, cada paso que daba se dejaba oír por todo el recinto, no había nadie o eso creía, en ese momento recordé que habia olvidado mi móvil en la clase y quizá era eso lo que me quitaba el sueño. Subí, todo estaba oscuro, me dirigí a mi mesa y recuperé mi móvil pero….había pisado una especie de líquido viscoso, intenté desacerme de aquello y mi zapato quedó atrapado.Pulse el interruptor de la luz, pero no se encendió nada, esto empezaba a producirme un sensación que no me gustaba. Y lo peor vino cuando los pasos que se oían al fondo comenzaron a acercarse más y más, decidí que tenía que marcharme de ahí ahora y cuando me disponía hacerlo, mis pies tropezaron con algo, encendí el movil y le ví, era el conserje, estaba muerto, me giré y en ese momento descubrí que esa sería mi última noche, él estaba ahí, mi asesino, apenas tuve tiempo para llamar a mi madre cuando me cortó la cabeza de un solo achazo. El móvil seguía sonando, era mi madre, preocupada por mi llamada y mi repentina ausencia. Esa misma mañana descubriría mi cuerpo, o lo que quedaba de él.

  20. Laura P. (4ºA) dijo:

    “En serio?! Nadie me echaba de menos..? Qué hacía yo en aquel lugar? Me sentía sola, aislada, además de que una tumba no era el sitio más agradable para pasar el resto de la noche…Era de noche? Recuerdo la fiesta, el truco de magia del pañuelo, el mago… Pero lo único que sé con certeza es que no estoy muerta…Un ruido. Caen unos granos de arena dentro esta caja mugrienta. Parpadeo. Me mojo mis agrietados labios y pido auxilio. Pero el atronador silencio me envuelve… De repente, alguien susurra:
    -Laura, deja de gritar, es inútil, muérete ya.
    Reconocí la voz, pero aquel mago no decidiría la hora de mi muerte. Disponía de un móvil sin batería, un par de euros en el bolsillo, y el spray de pimienta que me dio el jefe de la policía, mi padre. Solo se me cruza una idea por la cabeza, y no estoy para muchas contemplaciones. Cojo el spray, me lo llevo a la boca, trago saliva, y aprieto el botón. Inmediatamente empiezo a estornudar, temblar, me ahogo y finalmente dejo de sentir la fluidez de la sangre sobre mi cuerpo..” Puede ser incomprensible, pero mi vida era perfecta, y si tenía que irme, sería por mi propia voluntad, yo no iba a morir ni de pena, ni de hambre o sed… ni nada parecido.

  21. Elena.A 4A dijo:

    Elena subio por las escaleras y vio la clase a oscuras pues no sabia lo que se iba a encontrar cuando fue hacia su sitio para hacer los deberes mientras venían sus compañeros , fue a levantar la persiana cuando piso algo biscoso no sabia bien lo que era solo sabia que olia fatal , se la quedo el pie pegado , no lo podía quitar, elena se asustó mucho pues se dio cuenta que eran vacaciones de Navidad y la esperaban 3 semanas de soledad y oscuridad sin comida ni agua ella dijo este es mi fin , pasaban las horas los minutos segundos , miró el reloj y vio que habia pasado solo una hora, que terrible pensó ella , paso el primer dia tuvo mucho miedo por la noche se escuchaban llantos y risas malvadas , pensó en cortarse el pie pero nada derrepente dispuesta a hacerlo rin rin rin rin el despertador su madre la despierta entre besos y abrazos pues había tenido una pesadilla la noche de Halloween 🙂

  22. Luis M: 3ºA dijo:

    Llegaba tarde al instituto, y con prisa me dirigía a mi clase .En el largo camino de la entrada principal al pasillo no me tope con nadie, lo cual me pareció normal, porque llegaba tarde.
    Me disponía a abrir la puerta de mi clase, las luces estaban apagadas y entonces decidí alumbrar con mi mechero, algo normal, porque los aparatos electrónicos estaban prohibidos en este centro .pise un liquido viscoso que se encontraba en el suelo, pertenecía a un cadáver. Suponiendo que era el de alguno de mis compañeros le di la vuelta y me mordió un dedo, que se quedo en su boca y que más tarde conseguí recuperar.
    En mi intento de de huida aquel individuo, con un cierto parecido a Ernesto , mi profesor de lengua , se abalanzo sobre mi y en un fuerte susurro que no conseguí descifrar me arranco la oreja , lo que supuso mi muerte .

  23. Petra Delgado 4C dijo:

    Empezé a abrir los ojos lentamente, y a medida que intenté levantar la cabeza para saber donde estaba, me choqué contra algo. No sabía ni en qué día vivía, qué hora era ni cómo había llegado hasta ahí. Poco a poco me dí cuenta de que estaba encerrada en una especie de sarcófago. No se oía ningún sólo ruido, simplemente a mi respirando cada vez más fuerte. No tenía ni idea de qué hacer, y empezé a dar patadas a la pared que tenía a 20 cm encima de mi. Nada, no había manera de intentar romper ese sitio, y empezé a volverme loca. Chillé, lloré, pero cada vez me daba más cuenta de que no servía de nada. Empezé a sudar por la frente sabiendo que de ahí no podía salir. Me empezaron a venir recuerdos de toda la gente que había influido en mi vida, y eso hizo que me pusiese aún mas nerviosa. Entonces recordé mi última clase de lengua en la que mi profesor Ernesto me dijo : Deja de hablar con Jessica, con una increíble mirada asesina y con asco, y supuse que el culpable había sido el. Aquel profesor era un tanto extraño, siempre entraba a clase de una manera muy extraña y llevaba todos los días camisetas raras, y nunca había repetido ninguna. Sabía que se tenía algo entre manos. Dejé de acordarme en mi querido profesor, y volví a pensar en que no podía salir de allí. Empezé a temblar, el corazón me latía cada vez mas deprisa, y cada vez sentía que me quedaba sin aire, que me iba a explotar la cabeza, hasta que al final morí de un ataque de ansiedad.
    El Karma te lo devolverá.

    Espero que te haya gustado, y recuerda que me caes genial, espero que esta noche no te pase nada extraño… 😉

  24. David Morales 3ºA dijo:

    Todo empezó con un día normal. Me dirigía al instituto, puntual como siempre, al llegar a clase deje la mochila y espere con mis compañeros al profesor. Salí de clase a otro aula a pasar el rato .Cuando sonó el timbre, entré en mi clase , resbale con un liquido , las luces no funcionaban , alumbre con el móvil el suelo , era sangre , apunte al techo , vi a todos mis compañeros que colgaban sangrando, degollados …
    Asustado, salí de clase corriendo, pero algo me agarró del cuello , era áspero y frío , miré al frente pero no vi nada , sentía que los ojos se me salían de sus orbitas , me desmallé.
    Aparecí en el campo rodeado de los cuerpos de mis compañeros, encima de una montaña de huesos .Salí por patas de aquel espantoso lugar. Llegué a mi casa, en el camino no encontré a nadie por las calles, mire el periódico, al parecer había estado tres días fuera. Encontré a mis padres debajo de la mesa y cuando fui a saludarlos, mi hermano me golpeó la cabeza con una pala, sentí otra vez como algo me agarraba del cuello.
    Desperté en una jaula con los cuerpos de mis padre entre mis manos, estaban destripados, desmembrados, mire alrededor, había gente trajeada y con gafas, la CIA.

  25. Lucia. R 3B dijo:

    Pasaban las horas de esa larga noche … Ya no sabía que hacer para conciliar el sueño asique decidí vestirme y salir a la calle a dar un paseo . Me di cuenta de que no había nadie , era normal porque tan solo eran las 5 y media de la madrugada . Caminaba sin rumbo con la cabeza baja , hasta que hoy un barullo que venía de algun lugar cercano , levantéa la cabeza y me topé con el instituto de frente . Me estrañe bastante al ver que las puertas estaban abiertas a esas horas y como no tenía nada mas interesante que hacer , entré para ver que había pasado . No había nadie a la vista , los ruidos habían desaparecido completamente y empezada a asustarme un poco al ver que ni siquiera las conserjes estaban allí. ¿Quién había abierto la puerta entonces? Entre sigilosamente en el pasillo de la planta baja y seguí caminando con cautela hacía mi clase . Cuando entre , me di cuenta de que el interruptor no funcionaba , lo cual significaba que tenia que subir las persianas para poder ver algo. Me dirigí hacia una de ellas y me empezo a entrar el miedo porque el suelo estaba pegajoso y un poco resbaladizo … Conseguí llegar a la ventana y mientras la subía se me paralizo el corazón al sentir una respiracion por detras mia ! Me quedé un minuto mirando hacia la ventana , cuando mi pulso se calmo un poco levante todas las persianas y me di la vuelta , no había nadie en la clase . Bueno si que había alguien… Había una persona tumbada en el suelo bocarriba , me acerqué al cuerpo y ví que era el de una amiga mia llamada Itziar . Salí corriendo de la clase muy asustada , subi al pasillo de arriba sin dejar de correr todo estaba oscuro y de repente … Sono el despertador!!!! Feliizz hallowen

  26. Mario G 4A dijo:

    De repente abrí los ojos y pensé que me había quedado ciego,solo había oscuridad;cogí de mi bolsillo un mechero para intentar ver donde estaba,me di cuenta que estaba dentro de un ataúd.
    Mi cabeza no reaccionaba,no sabia que hacer y me preguntaba porque estaba yo allí,hacia mucho frío y había una sensación de humedad tremenda.Intente salir de aquel ataúd,pero no sabia; como estaba muy nervioso y me estaba quedando sin oxigeno,tenia que salir antes de morir.La luz del mechero se estaba apagando y me dejaba solo con una oscuridad tenebrosa.
    Empece a rascar con todas mis fuerzas en el ataúd de madera.Los dedos me sangraban y cada vez tenia menos fuerza,pero tenia que seguir,la madera estaba un poco blanda por la humedad y conseguí atravesarla,pero en ese momento se me echo encima la tierra que me tapó y me dejó casi muerto,me quite la tierra de la cara e intente escarbar,cada vez que quitaba la tierra me caia mas,al final las fuerzas se me acabaron y perdí el conocimiento y nunca más volví a abrir los ojos.

  27. maria j. 3A dijo:

    Era por la mañana un martes, no era un día que me gustase mucho ya que tenia ingles después de salir del instituto, pero bueno el caso es que me levante después de haber dormido un poco mal ya que ese día teníamos examen de matemáticas y no se me daban muy bien es más para ser sincera se me daban fatal, cuando salí de casa fui a la parada del autobús pero me sentí extraña ya que solo estaba yo en el autobús, cuando llegue al instituto tampoco había nadie asÍ que pensé que había llegado tarde asÍ que entre como si nada, pero vaya por donde no funcionaban las luces y todo estaba en silencio, pero quería saber que estaba pasando asÍ que entre en clase y cuando fui a levantar las persianas sentí algo viscoso bajo los pies,…¡ERA LA SANGRE DE LUCÍA! Ya que su cuerpo estaba a un par de metros pero al subir la persiana vi más cuerpos, el de Sofía, el de Laura y al al subir todas las persianas estaban todos los compañeros de mi clase muertos, desangrados y degollados en el suelo y Ernesto el profesor de lengua estaba sentado en su mesa con un machete de dos metros ensangrentado entre sus manos, y cuando intente huir sentí un golpe en la cabeza que me hizo perder el conocimiento y cuando me desperté vi que estaba encerrada bajo tierra y supe que aquel golpe me lo había Juani la de física y química porque en la pizarra se veÍan el error absoluto y su risa malvada se oÍa, y desde aquel momento empezé a quedarme sin aire y no podía respirar asiq ue por mi ultima voluntad cogí el móvil y llame al instituto y dije: ¡NUNCA ME VENCEREIS!

  28. Larissa.F (3A) dijo:

    Un día por la mañana entre en el instituto, llegaba tarde, por lo que no había nadie en el pasillo, las luces estaban apagadas, pero de pronto sentí como si hubiera pisado un chicle o algo parecido, era pegajoso. Me acerqué al suelo, por lo que pude observar que eran manchas de sangre que se dirigían hacia la clase de 3ºA. Abrí la puerta y me encontré con Ainhoa muerta en la mesa del profesor, la sangre parecía ser suya. De pronto se cerró la puerta, las ventanas y persianas. Intenté salir abriendo la puerta, pero no pude. Al girarme me encontré con una bruja vestida de negro, con muchas arrugas en la cara y cicatrices, como si la hubieran maltratado.
    Empezó a girarse hacia mí,seguí intentando abrir la puerta y salí antes de que me viese.Justo a tiempo la puerta se abrió dando un golpe contra la pared y salí corriendo.Iba a salir al patio cuando escuché un grito de auxilio que venía del servicio:¡ayuda, por favor ayuda! Fui corriendo al servicio y empecé a abrir cada una de las puertas, pero no había nadie, escuché unos pasos que venían de mi clase, iba a salir del servicio,cuando vi a una niña de espaldas dentro del espejo, empezó a girar su cabeza hacia mi, quise salir del servicio, pero me cogió del brazo, me arañó y me gritó muy fuerte, salió del espejo y me dijo:sal de aquí si no quieres acabar como yo.
    Por fin me desperté, todo había sido un sueño, pero cuando me vi el brazo, el mismo brazo que me cogió la niña del espejo seguía teniendo un arañazo

  29. Eva G. 3ºA dijo:

    Todo empezó la noche del 31 de Octubre, hasta entonces nunca me había pasado nada igual. Oía gritos, golpes, pasos, sentía el aliento de alguien o algo que intentaba comunicase conmigo. Cuanto más lo ignoraba más empeoraba, cada noche las cosas iban a peor; hasta que un día decidí mudarme, por fin iba a dejar todo eso atrás, todo lo que noche tras noche me causaba insomnio.
    Era el último día que pasaba en esa casa infernal, la verdad no recuerdo peor noche, podía sentir que había algo conmigo lo que por entonces no sabía es que jamás saldría de allí…

  30. DAVID M.(3ºD) dijo:

    David M.(3ºD)
    Había despertado y me di cuenta de que estaba enterrado en un ataud, no recordaba nada de lo que había sucedido la noche anterior, pero esa no era my mayor preocupación, me estaba quedando sin aire y no sabía que hacer. Me di cuenta de que tenía dos agujeros en el cuello , con la pantalla del movil puede ver que tenía dos agujeros de los que salían sangre, me dolía tanto el pecho que pensaba que me iba a morir y acabé sin aire, pero seguía vivo, oí voces, pensaba que me habían oido gritar y que venían a rescatarme. Cuando salí de allí lo recordé, tenía delante de mi a un chico, el chico tenía dos agujeros y era quien me había convertido en un vampiro. Me invadió al momento una gran desesperación, ya no iba a tener la vida que he tenido siempre, no me iba a poder relacionar con mas personas debido a la sed de sangre, entré en una profunda depreisón que intente quitarme suicidandome pero yo ya no podía volver a morir y esa iba a ser mi maldición.

  31. Bárbara G. 4ºA dijo:

    Cuando llegué a clase, pulsé el interruptor de la luz, pero esta no se encendió. En ese momento me puse a pensar por qué estaban las puertas abiertas si siempre están cerradas, por qué estaba todo tan vacío…
    Me acerqué a la ventana para subir la persiana, y de repente pisé un líquido viscoso. Me asusté bastante, no sabía lo que era. Pensé durante unos instantes si subir la persiana para ver lo que era, o si salir corriendo a mi casa con mis padres, a salvo. Decidí subir la persiana, pero seguía sin ver nada, pues era de noche. Cogí mi móvil y encendí la linterna. El líquido era rojo, parecía sangre…
    Cuando miré al frente vi a Ernesto, mi profesor de lengua, atado a la silla del profesor, amordazado y con una enorme brecha en la cabeza. También había un fantasma, pero no era un fantasma cualquiera, era una tortuga, ERA PANCRACIA! Pancracia fue mi tortuga de la infancia, murió atropellada por mi culpa…
    Descubrí que era ella porque le faltaba media concha, unque había crecido bastante. Se disponía a comerse a Ernesto. Conseguí tranquilizarla, y la pregunté que por qué hacía eso. Me contó que descubrió que Ernesto fue quien la atropelló, y había vuelto del mundo de los muertos en busca de venganza. Conseguí convencerla de que esa no era la solución.
    Desaté a Ernesto, y pidió perdón a Pancracia.
    Todo fue muy raro, y decidimos olvidar lo ocurrido. Me despedí de Pancracia y volví a mi casa a dormir.

    • ernestoprofe dijo:

      Todo fue muy raro, sí. Ah, y ha gustado mucho tu redacción en la otra entrada, con lo que te costó subirla. Ahora solo queda convencer a Sonia de que publique la suya de una vez.

  32. Alejandro.L(4A) dijo:

    Me desperté dentro de un ataúd y no sabía porqué. Así que me volví a dormir e intenté recordar el porqué había llegado hasta aquí.
    El recuerdo me llevó a la noche anterior, en la que estaba en el cumpleaños de Ernestoprofe. Allí había mucho alcohol, y bebí y bebí hasta que… Y me volví a despertar, pero esta vez no estaba en el mismo ataúd de antes. Ahora era más pequeño. Así que, como no sabía que hacer, me volví a dormir. Volví a soñar con la noche anterior y estaba en el sofá de la casa de Ernestoprofe con todos mis compañeros bailando y jugando. Ernestoprofe dijo que salieramos a dar una vuelta y al salir de la casa… Y me volví a despertar. El ataúd se había vuelto más pequeño. No me podía mover. Así que, me volví a dormir. Otra vez volvía a soñar con la fiesta y estabamos saliendo de la casa. De repente Ernestoprofe nos dijo que fueramos al cementerio que había cerca de su casa. Nos metimos todos allí, y había algunas tumbas abiertas. LLevabamos un rato caminando cuando Ernestoprofe me empujó a una de ellas. Yo me quedé allí abajo inmóvil sin saber que hacer, mientras que él decía unas palabras que no llegué a entender. me desperté de nuevo y el ataúd volvía a ser como antes. Intenté salir pero no pude. Así que, me volví a dormir, pero esta vez no continuaba la historia, sino que volvía a empezar de nuevo. Y así llevó ya unos cuantos días…

  33. Sara S. 3ºA dijo:

    Sara S. 3ºA
    Decidí salir a coger agua de aquel pozo en el que hace 20 años, mi hermano cayó. Me da mala espina volver a aquel lugar, no me trae buenos recuerdos y sinceramente, me da miedo. Pero era mi deber volver, tan solo para coger agua.
    Enganché la cuerda al cubo, bajé el cubo hasta abajo y una vez cogido e agua, subí el cubo. Fue sacarlo y me quedé unos segundos paralizado observando aquel cubo que contenía una botella de cristal, de la cual, dentro se podía ver un papel enrollado, Saqué la botella y la escondí. Volví a casa para dejar el cubo y leer la nota. La saqué y desenrollé el papel. En ella ponía una simple frase: “Este es un mundo como otro cualquiera.” Mi rostro quedó pálido al leerla. No quise pensar que podría ser él, pero no podía evitarlo, estaba seguro de que era él. -Parecía imposible después de tanto tiempo… Pensaba.
    Estuve todo el día pensando en o sucedido y decidí bajar a ese pozo sin que mi familia se enterara, así que le dije a mi madre que a la mañana siguiente iba a ir a andar por el bosque todo el día.
    A la mañana me levanté, me preparé el desayuno, cogí todo lo necesario y me fui.
    Nada mas llegar preparé y coloqué. Aun nervioso, al fin decido bajar. Cada vez se iba oscureciendo más. Poco a poco bajando hasta que llego a tocar suelo.Encendí mi linterna, en las paredes se podía ver unos arañazos y a la derecha encontré un camino, y puse rumbo a esa dirección, ya que era la única que podía tomar. Después de una larga recta choco con una puerta que decido abrir. Entro y esta se cierra sola. Me giré asustado, pero empecé a observar el cuarto. Echo una primera vista y no había absolutamente nada. Ya decid volver al saber que no he encontrado nada. Me giré, y quise abrir la puerta pero choqué con otro cacho más de pared. El pánico podía conmigo. Pensé que no tenía escapatoria, pero una vez tranquilizado decido investigar cada detalle de aquel cuarto. Entre esas cuatro paredes no había nada. Pero lo encontré, no se como pero en el centro del suelo encontré unas letras que formaban palabras y palabras que forma una oración: “este es un mundo como otro cualquiera.” Cuando lo leí en voz baja la frase, de repente caí por un agujero y quedé inconsciente.
    Abro los ojos y no se puede distinguir nada de lo que había. Empiezo a respirar fuertemente y es cuando me doy cuenta de que mis manos están atadas hacia atrás y mi rostro tapado con una manta. Oigo pasos acercándose a mi y de repente me quitan la manta de la cabeza. Mis dientes están entre un trapo y me impide hablar. Pero aun seguía estando solo en el cuarto. La manta había desaparecido , y no sabía quien demonios me la había quitado. Sin poder moverme por estar atado a esa silla lo único que puedo hacer es mover la cabeza de un lado a otro y eso es lo que hago. En la pared del frente había como una especie de cifrado, el típico de los palitos como hacen los presos en la cárcel, y puedo ver que en total suman 20. La silla da media vuelta sin yo moverla y en la otra pared pude leer: “Yo entré y no salí. Tu entraste y no saldrás.” No podía más, y empecé a llamar a mi hermano a gritos. El cuarto empezó a temblar y las paredes a juntarse. Otra vez doy media vuelta y se leía: “Si quieres sobrevivir de esta, tienes que desatarte í entero con este cuchillo.” Decidí cogerlo y gracias a mis ábiles manos pude desatarme. Las paredes se detuvieron. Por detrás me vuelven a tapar con la manta y me llevan a un lugar en el que un foco me alumbra solo a mi. Ahí es cuando aparece el rostro de mi hermano y fue cuando me dijo: “¿Pensabas que ibas a salir vivo?” Vi que le daba a un botón y que me dirigía a una cabina ardiendo en llamas y poco a poco me iba acercando…
    -PI PI PI PI, PI PI PI PI.- Salté sobresaltado de la cama, Comprobé si estaba entero. Uf… Todo en su lugar. Decido ir al cuarto de mi hermano, con el que me llevo fatal, y me lanzo a darle un abrazo. Él no entendía nada, pero desde ese momento empecé a tratarle mejor después de aquel sueño horroroso.

  34. Jessica G. (4º C¨) dijo:

    Me desperté, sin saber porque, en medio de la noche. Todo estaba oscuro, no veía nada, cosa que era muy extraña, ya que siempre dormía con una lamparita de noche. Sentía que no estaba en mi cama, parecía estar tumbada en un sitio pequeño y cerrado, apenas podía moverme e intenté levantarme y me choqué contra algo de madera, el miedo empezó a apoderarse de mí e intente salir de lo que parecía un ataúd, pero era imposible.
    Me quedé en silencio un rato, para ver si podía escuchar a alguien, pero no, solo escuchaba mi respiración, que cada vez iba aumentando más y más. Tras un tiempo eterno, me di cuenta de que cada vez me costaba más respirar, me empezé a agobiar ya que me estaba mareando e intente pegar patadas por todas partes con el fin de salir de ese infierno, pero no, no conseguía abrirlo. Me rendí y me quede tumbada esperando mi muerte, reflexionando sobre todo lo que había vivido hasta ese instante, pensando en mi familia y mis amigos, y lo mucho que me dolía saber que no podía volver a verles otra vez y no poder tener la oportunidad de despedirme de ellos. No entendía que hacía allí ni quien me había encerrado, no podía pensar en quien podría haber sido, pero tenía esperanza de que todo fuera una broma, que me iban a sacar de aquí pronto, pero poco a poco, notaba como estaba a punto de morir, lo mucho que me costaba respirar ya no era normal. Sabía que me quedaban segundos de vida, por lo que cerré los ojos y esperé a que esa tortura acabara.

  35. Almudena G. 4ºC dijo:

    La chica entró al colegio antes de lo normal, se desveló y decidió ir a realizar las tareas que mandó la profesora de matemáticas el día anterior, ya que llevaba muchos negativos acumulados e iba a suspender la asignatura. Llegó a la valla, todo parecía muy tranquilo, la puerta parecía abierta y efectivamente lo estaba, la abrió delicadamente sin hacer ningún tipo de ruido aunque el chirrido de la cerradura a falta de lubricante la ensordeció. Caminó por el porche que conduce a la puerta del centro, la abrió y en conserjería no había nadie, todo parecía muy solitario asique decidió subir a su clase. Cada peldaño de la escalera que subía, retumbaba en todo el edificio. Se escuchaba una especie de eco, pero la chica no le dio importancia, todo estaba muy tranquilo ella misma se decía: ‘será el crujido de alguna puerta por el frio o el mismo aire’.
    La chica se dirigió a su clase, 4ºC la segunda de la derecha y al entrar, apretó el interruptor pero no funcionaba, parecía roto, solo con la penumbra de la luz de emergencia podía localizar de forma más o menos exacta la persiana más cercana, pero cuando fue a tocar la persiana un liquido extraño y viscoso del cual la resultaba complicado despegarse se encontraba por toda la cinta de la persiana, era sangre la cual se desprendía de un cuerpo que se hallaba colgando decapitado del tambor de la misma. La chica asustada salió corriendo del aula pero al salir tropezó con algo, bajó la mirada y era la cabeza del cuerpo decapitado, salió al pasillo se quedo inmóvil, sin saber que hacer, miró hacia un lado, miro al otro, se hallaba un hombre vestido con una túnica negra, una máscara y un cuchillo ensangrentado en mano. La chica, del pánico, salió corriendo pero al intentar salir del colegio las puertas estaban bloqueadas, aquel hombre volvió a aparecer, buscó una salida pero ninguna parecía poder ser una posible vía de escape. La chica, atrapada, perdida, lloraba desconsoladamente sin saber que hacer, cuando una sombra sin ningún rostro ni forma la atacó por la espalda, clavándola un puñal siete veces en la espalda. La chica se cayó al suelo al instante, y un enorme charco de sangre la acompañaba en su caída.
    Y así es como una chica de cuarto de la ESO murió, una historia que le podía pasar a cualquiera que ose ir al instituto antes de la hora y no quedarse en casa durmiendo.

  36. Itziar R. (4ºA) dijo:

    Era una noche fría de invierno, no podía dormir. Tenía ese presentimiento de que algo iba a ir mal. No había nadie en mi casa; mis padres se habían ido de fin de semana romántico. Hoy estamos a martes y todavía no habían vuelto, en fin eso no importaba. Mi perrito era el único que me hacía compañía en casa, pero estaba durmiendo. Decidí llamar a mi amiga Lara, pero me contestó de una manera muy gruñona que eran las cinco de la mañana. Colgué el teléfono y me decidí a preparar mi mochila y salir de casa. No se veía nada a partir de dos metros debido a la tormenta que había. A duras penas llegué al solitario instituto, abierto de par en par. Fui a mi clase para sacar mis apuntes y ponerme a estudiar. La clase estaba a oscuras, me disponía a subir las persiana del profesor cuando noté que había pisado una especie de chicle más grande de lo normal. Aún así levanté la persiana y cuando me giré para ver lo que había pisado me encontré con una cosa viscosa de color verde. Pegué un grito como no lo había pegado en mi vida. Esa “cosa´´ por así llamarlo era una especie de gelatina que se movía por si sola. Se me estaba subiendo por el pantalón cuando arranqué el ordenador y la pegué un golpe. La cosa gelatinosa se resistía. Vi que a lo lejos de la clase había un hacha. Me pregunté qué hacía allí el hacha pero tampoco le di muchas vueltas. Cogí el hacha por el mango y como si se tratara del tronco de un árbol me corté la pierna. Esa masa gelatinosa se movió hacia la puerta y se fue. Llamé a una ambulancia y no recuerdo más de aquel día. Esta mañana me he despertado en la cama de mi casa, sin mi pierna izquierda. Mis padres volvieron cuando les avisaron de lo ocurrido. Me piden explicaciones, pero no quiero contarles lo que me pasó. A veces, veo cosas verdes como la que me atacó… Cada vez menos, pero las sigo viendo.
    ¡Feliz jalogüin!

  37. Victor.S(3ºD) dijo:

    Aquella noche, tres amigos y yo decidimos ir de acampada. Todo parecía ir según lo previsto. Mi amigo Andrés y yo decidimos ir a por un poco de leña al bosque para calentarnos con una hoguera. Aquella noche era muy fría. Al volver con los demás, fuimos a una caseta que se encontraron en medio del bosque. Parecía vieja, al entrar descubrieron a una señora anciana leyendo en una silla que nos dejó, quedarnos a dormir con la condición de que no abriésemos el desván. Estábamos muy intrigados por saber que había allí y lo abrimos. No había luces estaba todo oscuro. Encendimos una vela y vimos estatuas muy realistas, parecían niños. Pero a los treinta segundos se nos apagó la vela se cerro la puerta y nos quedamos a oscuras. Se empezaron a escuchar unos pasos se aproximaban a nosotros hasta que pararon de sonar tan solo sentia el aliento de alguien en frente mía. Se encendio una vela y vi a la anciana en frente mía. todo esto era un sueño y cuando desperté me encontre al lado de la anciana palido y entonces supe que estaba muerto.

  38. Danielson Medrano dijo:

    Una noche estaba en casa ni me podía dormir eran las 4 de la mañana y como no hice los deberes para el día siguiente decidí ir al colegio .
    Estaban todas las calles oscuras sin luz en las farolas ni nada después de cinco llegue al colegio estaban todas las clases abiertas , allí no había nadie ni los conserjes ni ningún profesor . Así que termine rápido los deberes y ya aprovechando que estaban todas las salas abiertas me fui a ver si podía jugar con algún ordenador , estuve jugando horas hasta que una vez se fue la conexión y decidí ir a ver si alguien toco algo .
    Baje las escaleras y vi a un gordo ciruelo que venia hacia mi yo pensaba que me venia a pegar pos entonces salí corriendo y me escondí , cuando paso de largo le cogí y le pegue una paliza .
    Como yo estaba un poco asustado por si venia la policía y estaba muy cansado, me fui a casa y me puse a dormir .

  39. Raúl. V(3B) dijo:

    La noche del 31 de octubre unos amigos y yo quedamos para pedir caramelos y dar sustos a la gente. Ya a medianoche, sobre las 12 mas o menos decidimos contar historias de miedo ya que nos aburríamos. El turno me llegó y decidí contarla en la realidad y mis amigos Juan, David y Sergio me preguntaron como lo iba a hacer,
    Entonces les dije que me siguieran hasta el instituto . El instituto estaba a oscuras, lo mas normal del mundo ya que era media noche pero lo que me pareció raro era que las puertas, estaban abiertas.
    Decidimos entrar para resguardarnos del frío. Entramos al vestíbulo y vimos las luces encendidas, nos sentamos en los bancos y empecé a contar mi historia de miedo. Mientras la iba contando escuchamos un grito que procedía del pasillo. Rápidamente fuimos a ver que o quien había dado ese grito.Tanto miedo teníamos que Juan y David salieron corriendo, pero Sergio y yo nos quedamos para averiguarlo. Investigamos por los tres pisos, excepto la clase de 3B.
    Entramos en la clase de 3B y fuimos andando el uno detrás del otro por si acaso algo o alguien nos hacia algo. Caminamos hasta llegar a la mesa del profesor, sospechamos que iba a estar allí la persona que había dado el grito.Miramos y no había nadie, miramos el ordenador y vimos escrito en la pantalla del ordenador con sangre: ” MIRAR HACIA ARRIBA “. Miramos hacia arriba y alguien se nos cayó encima pegándonos un mordisco que nos arrancase la cabeza de cuajo.
    Lo único que recuerdo que esa criatura extraña era una especie de hombre-lobo con alas y con un rostro parecido a mi profesor de Lengua, Ernesto.

  40. Héctor.G. 4º A dijo:

    (…) Me desperté, con un fuerte dolor de cabeza, sentía mucha presión en el pecho, y una especie de cosquilleo en los pies, pense que había podido pasar, y mi mayor incognita ¿Dónde estaba?.
    A medida que pasaba el tiempo, me costaba mas respirar y sentía mas agobio, detrás de la cabeza noté algo que me molestaba, y lo conseguí era una especie de grabado conmemorativo, en el que aparecía….¡Mí Nombre!.
    Y obviamente, en aquel instante adiviné donde estaba, era mi lecho de muerte, mi ataúd.
    Y pensando como podia salir de ahí mientras poco a poco me quedaba sin aire. Intenté forzar con un dedo uno de los pestillos que cerraban el ataúd, lo conseguí abrir y mucha tierra cayó encima de mi.
    Intentando avanzar entre la tierra húmeda, logré hacer un hueco, en el que se veía un rayo de luz.
    En ese momento, un enterrador, con la pala cerró ese hueco, y siguió echando tierra encima, hasta que me quede sin respiración, en ese instante mi vida acabó.

  41. Víctor B. (4ºA) dijo:

    (…)Abrí la puerta de la clase y allí estaba él, moribundo con una puñalada en el estomago, intenté ayudarle pero ya era demasiado tarde. Mi profe de lengua acababa de morir frente a mí y yo no puede hacer nada, rápidamente llame a la policía y a una ambulancia. después de eso me puse a buscar y a investigar quien le había apuñalado y por qué estaba todo abierto y apagado. Cuando entre en jefatura empecé a escuchar unas pisadas y pensé que alguien había matado a otra persona, Cada paso que daba más escuchaba sus psadas, y derrepente se me apagó el móvil y me quedé sin linterna. 10 minutos después llegó la policía con una ambulancia y me preguntó que había pasado y yo le conté todo lo ocurrido, también le conté al agente que había alguien más en el instituto. Cuando el policía llegó vió un cadaver de un hombre que se había sucidado, seguramente el asesino de mi profesor de lengua.

  42. David P (4ºA) dijo:

    (…) Llegue al colegio entre en mi clase y cuando fui a subir la persiana de mi sitio pisé algo, se me paralizo el cuerpo y no me moví. Después de un largo rato decidí moverme, subí la persiana y ví que era un cuerpo destripado, pegé un grito enorme. Estaba muy asustado que me fui corriendo de clase, pero al salir por la puerta escuche un grito que venía de la clase de al lado, estaba paralizo, ví que de la puerta salia una persona con un cuchillo en la mano que me empezó a perseguir, yo asustado salí corriendo hacia mi casa. Durante el camino el loco me seguia persiguiendo, yo me subí a un coche cogí unas piedras que había y empezé a tirárselas, pero no funciono. Al dia siguiente encontraron mi cuerpo destripado, desde ahora vivo vagando por las calles y sobre todo mi lugar favorito es ir por el IES calatalifa.

  43. Eva D. (3ºB) dijo:

    Era una mañana fría de otoño. Como no podía conciliar el sueño, decidí irme al instituto tres horas antes de lo usual. Al llegar, observé que la puerta principal estaba abierta de par en par. Entré. Pasé por delante de conserjería, pero me pareció extraño no ver a nadie. Seguí el trayecto hasta llegar a clase. La puerta estaba entornada, así que decidí entrar a comprobar si todo estaba en orden. Intenté encender la luz, pero el interruptor no funcionaba. Pensé que si subía las persianas se vería lo suficientemente bien como para alumbrar la clase entera, pero al parecer, las farolas de fuera estaban apagadas. Decidí ir a las otras clases, a investigar si había alguien, pero no había ni un alma. Oí una voz, salí al pasillo y comencé a andar. Me resbalé. Sentí que me caía en algo que desprendía un fuerte y desagradable olor. Miré hacia mi derecha, y me di cuenta de que lo que había pisado era algo líquido. Volví a mirar, pero esta vez hacia delante. Observé detenidamente el suelo, había un rastro de sangre. Estaba aterrorizada, pero quería saber que era aquello, no me quería quedar con la intriga. Llegué hasta el final del pasillo, y divisé que el rastro de sangre desaparecía en las puertas del ascensor. Entre allí, y vi que los botones de subir y bajar estaban salpicados de sangre. Las puertas se cerraron de repente, no podía salir. El ascensor se quedó parado. Pulsé el botón de SOS, y una voz me susurró:
    -¡no puedes escapar de mí, así que prepárate para morir!

  44. Raquel S. (4ºA) dijo:

    Al abrir los ojos no supe donde me encontraba, estaba oscuro. Agobiada y desconcertada intenté moverme, pero no sirvió de nada. Intenté golpear aquella caja que me tenía presa, pero solo conseguí que un poco de tierra se colara en su interior. “¿Estoy enterrada?” pensé. No recordaba nada de la noche anterior, recuerdo que estaba con mis amigas y que me fui con aquel chico al que conocí. Desde ahí, todo negro. ¿Quien me habría echo aquel desgraciado? Necesitaba relajarme, pensar en alguna manera para salir de ahí. Pero no se me ocurrió nada. Decidí sacar el móvil del bolsillo e intentar hacer una llamada, pero no tenía batería. “Nunca lograré salir de aquí, me comerán los gusanos.” Inspeccioné cada milímetro de aquella vieja y áspera caja a pesar del poco movimiento que tenía. Logré encontrar un pequeño agujero que tal vez fuese mi salvación. No podía romper la caja puesto que no sabia a la profundidad a la que estaba y si había mucha tierra caería sobre mí. Poco a poco logré agrandar ese pequeño agujero, notaba como las astillas me rompían la piel, estaba sangrando. Pero conseguí sacar el brazo y escarbar bajo la tierra hasta llegar a la superficie. No había mucha profundidad pero no podía volver a meter el brazo, estaba encajada. Había perdido la ultima posibilidad de vivir que me quedaba, así que decidí hacerlo fácil, deje de respirar lentamente. Cuando estaba consiguiendo acabar con todo sentí un pequeño cosquilleo en la palma de mi mano, abrí los ojos, perpleja. Algo estaba escavando hasta llegar a la caja. Me sentí aliviada, lo había conseguido, habían venido a salvarme. Pero estaba equivocada, al abrir la tapa un frío helado me congelo. Estaba confundida. Esa cosa, humana o no, se estaba llevando mi alma.

  45. MARISA.M 3B dijo:

    Al tocar el liquido verdoso me di cuenta como una mano salia de dicho liquido agarrándome de la pierna y tirando para a bajo, cuando me pude soltar sali corriendo hasta una puerta que resulto ser la del aula de plástica donde unos compases, tijeras etc empezaron a atacarme, yo los intente esquivar pero una puntiaguda punta metalica de un compás se me clavó en la pupíla del ojo izquierdo, cuando intente sacarmelo el ojo salio rodando por la sala hasta llegar a una alfombra donde debajo se hallaba una especie de puerta, la puerta me costo tanto abrirla que con el dedo meñique con el que intente abrirlo se me habia dado la vuelta quedandose con la uña mirando hacia la palma de la mano. Sangrandome tanto el ojo como el dedo entre en un lugar que parecia una enfermeria pero sin doctora que pudiera ayudarme asi que coloque una venda alrededor de el hueco donde anteriormente se hallaba el ojo, en cambio con el dedo no podia hacer nada pero se me ocurrio salir hacia la salida del instituto para llegar aun hospital pero antes tenia que salir de esa especie de sotano. Cuando el liquido anterior volvio a salir por el suelo y emepeze a tocalo con la mano derecha y senti como un acido como me quemaba todo el brazo y para que no se expandiera por todo mi organismo tuve que cortarlo con una sierra que encontre en un cajon. Cuando quise salr de alli un niño de pelo negro azabache y ojos azules como el mar y la cara ensengrentada sostenia un cuchillo con el que me atraveso el pecho sacandome el corazon.
    Si quieres averiguar el secreto de esta historia deberas llegar el proximo dia a clase a
    la hora que llego esta persona y si tienes suerte sobreviviras.

    Para el profesor mas molon :Ernesto
    Un saludo.

  46. Alvaro R. 3ºA dijo:

    Álvaro R. (3º A)
    Abrí los ojos, estaba todo oscuro, estaba solo con el móvil en la mano derecha y un mechero en la izquierda; rápidamente encendí el mechero y alumbré el reducido espacio en el que me encontraba. De repente lo vi, aquel nombre, aquel nombre estaba por todas las partes de aquel extraño estuche de madera húmeda. Era el nombre de la chica que conocí en aquella fiesta, pero eso no era lo peor, sino que había tantas lombrices como nombres había; varias de ellas se mueven entre mis dedos de los pies. Ahora mismo, de repente, se acaba el gas del mechero y rápidamente cojo el móvil y enciendo la pantalla. Sabía que era inútil gritar y dar golpes, lo único que conseguiría es ponerme más nervioso de lo que estaba.
    “Mierda, mierda, mierda”, aquel mensaje lo explicaba todo; estoy en un ataúd, rodeado de lombrices y ahora sé que nadie vendrá en mi ayuda. Ella se ha encargado de darme todos los detalles, ¡Dios!, ¿cómo no había podido caer? Esa chica era la misma que la que vi colgando del puente la otra noche y que me había pedido ayuda, pero yo tenía miedo a las alturas y me fui corriendo en dirección contraria abandonándola a su destino. Apareció en aquella fiesta y no la reconocí.
    No es necesario dar más detalles, estoy vivo en un ataúd, enterrado por la persona a la que podía haber salvado hace unos días. Ahora me arrepiento de todo ello, pero ya es demasiado tarde para lamentarse.

  47. Rufino G. 3ºD dijo:

    Como todas las mañanas, me dirigía al instituto. Una vez allí encontré la puerta principal totalmente abierta, lo que me extraño bastante, ya que habitualmente a esas horas esta medio abierta. Me dispuse a ir a mi clase, pase por delante de conserjería y no había nadie lo cual me extraño todavía más. Caminando por el pasillo note, un silencio no habitual ya que a esas horas los pasillos están llenos de gente. Me pensé ir a clase ya que no habia nadie por el pasillo, una vez enfrente de la puerta de mi clase, el silencio era cada vez más profundo. Sentí un cosquilleo por todo el cuerpo, abrí la puerta ; algo estaba ocurriendo. Encendí la luz y esta no funcionaba, así que el cosquilleo se convirtió en temor. Fui a levantar la persiana para que entrase la luz, ya subiendo la persiana note la presencia de algo detrás mía. Con la luz note que algo me estaba rozando, rápidamente me volví y vi a un compañero convertido en zombie, tal fue la impresión que salí corriendo, pero la mayor sorpresa fue encontrarme el pasillo lleno de zombies. El miedo que tenía era tan grande que perdí el conocimiento y caí desmayado…..

  48. Paula M (3°B) dijo:

    Después de que Miguel se diera el golpe en la frente sin saber con que se dió, sacó el móvil y al hombró. Casi le da un infarto al darse cuenta de que estaba dentro de un ataúd de madera. Lo primero que hizo fue intentar llamar a alguien con el móvil, pero se dio cuenta de que no había cobertura porque estaba a varios metros debajo del suelo. Estuvo pensando que podría hacer pero no se le ocurría nada. Ya desesperado se puso a chillar pidiendo ayuda y de repente oyó la voz de su madre a lo lejos, que cada vez se iba acercando más. Por un instante cerró los ojos, los abrió y se encontró a su madre frente a él. Todo resultó ser un sueño.

  49. Lucia R. 3ºA dijo:

    Apenas eran las seis de la mañana. Faltaban dos horas para que el instituto empezara, pero aquella mañana Tomás ya estaba preparado. Era un chico responsable, a veces demasiado y hoy se había propuesto llegar antes al instituto para repasar el examen de biología.
    Tomás esperaba bajo un tejado a que la tormenta cesase, pero cada vez llovía más y más, a si que puso su mochila encima de su cabeza a modo de paraguas y corrió hasta la entrada del instituto. Al entrar dio al interruptor pero al no hallar respuesta tuvo que aventurarse en el inmenso instituto a oscuras. Cada pisada que daba resonaba en los interminables pasillos. Estaba completamente solo, o al menos eso era lo que él creía. Cerró todas las ventanas para que no entrase el agua y subió a la planta superior. Pero justo cuando se estaba acomodando en su pupitre oyó un ruido. Tomás bajó a oscuras por las escaleras para pedir una linterna, pero cuando llego no había absolutamente nadie. Una brisa gélida le rozó la nuca haciéndole estremecer, al girarse vio que la ventana que acababa de cerrar estaba abierta. Se acercó lentamente para mirar por la ventana cuando oyó un susurro: “Hiciste mal en venir”. Tomás se giró y la puerta se cerró bruscamente a sus espaldas. Rápidamente corrió hacia su clase, cogió una linterna y en el espejo vio reflejada la cara de su profesor de lengua, al que habían estrangulado y colgado de la pizarra. Tomás dejó caer la linterna en un estado de shock. Volvió a oír la voz: “Él me mató, se lo merecía”. Tomás no lograba entender porque la mataría, armándose de valor consiguió plantarle cara y decirle que no se lo creía. Soltó una estridente risa fantasmal y dijo: “Me mató porque suponía una pérdida de tiempo para él y una distracción para sus verdaderos objetivos”. Tomás salió corriendo del instituto sin volver la vista atrás, y cuando llegó a la puerta volvió a oír la voz de la niña: “Nos vemos el próximo 31 de Octubre”.

  50. CARLOTA.T (3ºA) dijo:

    Hola, me llamo Beatriz pero todos me llaman Bea. Nací un 19 de noviembre a las 20:44 de la tarde pero de eso hace ya algún tiempo. Una semana antes de que yo cumpliera los 5 años, es decir, el 12 de Noviembre, estábamos mi madre y yo jugando mientras esperábamos a que llegara mi padre de trabajar, a eso de las 21:00. De repente sonó el teléfono a las 20:21; era la Policía informándonos de que mi padre había tenido un grave accidente de coche y estaba en una ambulancia camino del hospital. Mi madre y yo llegamos lo antes que pudimos. Después nos lo explicaron todo: al parecer un vehículo había arrollado de lleno al coche donde iba mi padre y después se había dado a la fuga. Yo no sabía por qué, pero sentía un gran nudo en la garganta. No se pudo hacer nada por mi padre y murió a las 20:44 de la noche exactamente.
    Los días siguientes sólo son un borroso recuerdo sin forma para mí. Al año siguiente, el 12 de Noviembre a las 20:44 sonó el teléfono. Mi madre lo cogió y al otro lado de la llamada se oyó un grito seguido de unos neumáticos chirriando después un tremendo golpe y el sonido de un cristal rompiéndose, luego, solo silencio…Mi madre colgó confusa y lo pasó por alto al fin y al cabo esto no volvió a suceder. Pero al año siguiente, el mismo día a la misma hora, sonó el teléfono y se repitió la misma secuencia de ruidos que el año anterior. Intentamos contactar con el servicio telefónico que teníamos contratado pero no parecía haber ningún rastro de las extrañas llamadas.
    Pasaron los años y el teléfono siempre sonaba el 12 de Noviembre a las 20:44… y siempre lo mismo. Hasta el año en el que yo cumplí 18 años. Ese año, sin embargo, no se produjo la habitual llamada. El día de mi cumpleaños el 19 de noviembre sonó el teléfono a las 20.00 de la noche aproximadamente y fui corriendo a por el teléfono pensando que sería alguna de mis amigas para felicitarme. Cuando lo descolgué escuche una risa atroz y una frase que me dejo helada: “no fue un accidente”. Después otra carcajada y pi-pi-pi-pi… Me quedé allí paralizada, encogida en un rincón y con las manos sobre la cara. No sé de dónde saqué el valor necesario para descolgar el teléfono cuando este sonó a las 20:44. Sin embargo lo que oí fue muy diferente de lo que esperaba oír. Una voz de hombre cariñosa, al otro lado del teléfono que me decía: “feliz cumpleaños hija…”. En ese momento llegó mi madre; y cuando le expliqué lo que había ocurrido llamó a la policía harta de esta situación. Hicieron un informe a fondo y cual fue nuestra sorpresa cuando nos dijeron que las llamadas se hacían desde nuestra propia casa.
    No hemos vuelto a recibir llamadas extrañas. Así que yo que tu me lo pensaría dos veces…antes de coger el teléfono.

  51. Antonio GR.(4ºA) dijo:

    Era de madrugada cuando me desperté, intente volver a dormir, pero no lo conseguía, no paraba de mirar la hora, eran las 5:00 de la mañana. Al ver que no podía dormir, me levante y decidí ir al instituto ya que podía aprovechar para estudiar un rato hasta que mis compañeros llegasen. Así pues, salí de casa, hacia frió, se veía mal debido a una niebla extensa. Mientras caminaba hacia el instituto me pareció que alguien me seguía, aceleré, y acto seguido me puse a correr. Sin darme cuenta ya había llegado al instituto, no oí nada, salvo el sonido producido por los búhos, miré a mi alrededor, no había coches aparcados, miré hacia atrás y vi una figura extraña no sabía cómo describirla, entonces cerré los ojos y desapareció. Decidí entrar en el instituto, la puerta estaba abierta, camine hacia el porche, sentí hambre, así que decidí ir a la cafetería, no había nadie así que cogí unos refrescos y unos bollos. Entonces decidí subir a mi clase para poder estudiar un rato hasta que mis compañeros llegasen. Llegue a mi clase fui a encender la luz pero no funcionaba así que fui a la mesa del profesor que es la más grande del aula, mientras me dirigía a la mesa me di cuenta que cada vez me costaba más andar y empezaba a oír la respiración de gente, pensé, será la extraña figura que me perseguía, decidí comprobarlo, saque el móvil de mi bolsillo y alumbré, no podía creer lo que vi, montones de extrañas figuras, todas iguales que el ser que me perseguía antes, de repente, alguien me golpeó y caí al suelo. Cuando me desperté, estaba en la cama todo había sido una pesadilla. ¿O no?.
    Feliz noche de Jálogüin!.

  52. Vanessa D. 4ºC dijo:

    Hola Ernesto te dejo aqui me redacción:
    Tras despertarme y verme encerrada en aquel ataúd con los clavos clavados en la madera,intentando recordar algo de lo que paso solo recorde que estuve en una fiesta con mi amiga Bea,también intentaba entender porque estaba allí en aquel lugar y como habría llegado hasta allí,cogí mi teléfono para pedir ayuda,pero no tenía cobertura,era todo muy extraño,en un momento hubo un poco de covertura llame ami amiga Bea para que me ayudara a salir de allí,ese lugar tan extraño.. y me explicara algo.Ella si sabía donde me ubicaba y vino a sacarme de aquel ataúd,me saco como pudo,me explico algo de lo sucedido,me llevo arriba a la sala de estar de aquella casa desconocida para mi. Bea me dio algo de tomar para que me tranquilizara,una vez me tome aquel refresco me encontre mareda y tenia muchas heridas de estar enterrada en el ataúd, mi amiga me apuñalo con un cuchillo por la espalda. Ella y aquel chico desconocido querian deshacerse de mi y decidieron hacerlo aquella noche de Halloween. Feliz Halloween a todos! Espero que te guste profe un beso 🙂

  53. Marc Hernandez 3D dijo:

    Me llamo Marc y os voy a contar una historia terrorifica:
    Esta era una noche de luna llena en la que un señorita llamada Claudia se a desvelado en mitad de la noche y decide dar una vuelta por Villaviciosa de Odon.En la puerta del villa center ya,algo la empujo a ir a echar un vistazo a ver si la puerta del instituto calatalifa estaba abierta.Al llegar a su destino,Claudia se quedo asombrada y a la vez intrigada de porque estaria la puerta abierta y decidio entrar.Ydentro,en los pasillos,escucho ruidos extraños que provenian de la clase de tercero D.Entro en esa clase y no habia nadie,lo unico extraño k encontraba Claudia era que el suelo estaba un poco pegajoso al andar.Claudia empezo a ponerse nerviosa porque ni la luz de los pasillos,ni la de las clases funcionaba,por lo que decidio sacar su movil,pero se le habia apagado sin explicacion asique saco su mechero para alumbrar.Lo que pisaba era un liquido rojo y biscoso al que su mente asustada llamo sangre.Las marcas de sangre llevaban hasta debajo de la mesa del profesor.
    -Aaaa¡.Chillo Claudia
    -Es Ernesto no puede ser¡Dijo Claudia
    Claudia salio corriendo y al salir por la puerta choco con un compañero de clase llamado Gabriel.Al darse cuenta de que era Gabriel le abrazo desesperadamente del miedo que tenia.Claudia señalo la mesa y Gabriel fue hacia aya.Gabriel se asomo por debajo,la miro con cara de no aver visto nada y derrepente la puerta se cerro de un portazo.Claudia intentaba abrir la puerta con todas sus fuerzas mientras Gabriel gritaba dentro de la clase de dolor.De pronto dejo de chillar y se escucho la risa malebola de Ernesto el profesor zombi y dijo:”Eso por no acer los deberes”
    Claudia quiso salir de alli con todas sus ganas asique corrio hacia la salida pero se topo con una oleada de profes zombis y los guiaba la malebola Carmen Sol.Claudia se vio en una situacion agobiante.Los zombis la acorralaban por los dos lados de el pasillo.A un lado Maria Luisa,El Señor Director,la Juani y por delante Carmen Sol.Por el otro lado las señoras de la limpieza y las conserjes.Lo siento no poder contaros mas,no vivi para verlo

    • ernestoprofe dijo:

      Querido Marc: Ha merecido la pena ver que me matas en tu redacción a cambio del montón de palabros que tus compañeros van a sacar de ella, todo un récord. Uf. Cuánto daño ha hecho el WhatsApp.

  54. Sofía O. (3ºD) dijo:

    Al llegar al instituto, ver la puerta abierta y no ver a nadie, me sorprendí pero pensé que a lo mejor como hacía frío todos estarían dentro. Entré en clase pero estaba todo muy oscuro así que decidí subir un poco la persiana y allí encontré un cuerpo inmóvil rodeado por un charco de sangre. No conocía a aquella persona pero me asusté y salí corriendo. Cuanto más corría más lejos creía estar del final del pasillo pero de repente escuché como alguien cerraba una puerta. Me di la vuelta y vi como un hombre alto y con un pasamontañas salía de una de las clases con un cuchillo en la mano. Cuando me vio, corrió hacia mí y antes de que pudiese alcanzarme y matarme a cuchillazos sonó el despertador.

  55. Maria M (3ºB) dijo:

    Aquella noche en la casa de mi amigo no sabia el porque me sentía inseguro en esta ocasión, tome ese día la decisión de quedarme a dormir allí por la inseguridad de los ojos de aquella chica muerta desde hacia meses la cual me observaba noche tras noches desde la espesura de los arbustos tras esa ventana cerrada.
    Abrí mis ojos al sentir dos pares de ojos puestos sobre la casa y que el propietario de uno de ellos se deslizaba por la puerta de la casa con una sencillez y facilidad sorprendentes introduciéndose en el interior sin ninguna dificultad posible y supervisión mas la de mi sentido y mirada tras aquellas paredes por las cuales de apoyaba caminando en nuestra dirección.
    Sus pasos sonaban con levedad por las escaleras procedentes al cuarto al cual se dirigía sin hacer ningún rodeo o presenciar otra estancia de la casa. La puerta se abrió con mis ojos y mi cuerpo paralizado dejándose ver a la hermana menor de mi amigo, la cual desapareció instantes después algo molesta por ver que estábamos dormidos, y que no podríamos ayudarla con su tarea. Suspire con profundidad ante la idea de la ilusión y de que solo era su hermano, pero cuando cerré los ojos nuevamente, la plena pronunciación de mi nombre se dirigía por debajo de aquella cama ocupada por mi amigo, de la cual la chica salio con una amplia sonrisa en la cara arrastrándose por el suelo sin dejar de mirarme mientras mi cuerpo inmovilizado solo movía los ojos para contemplar la escena terrorífica.
    La chica miro a mi amigo con amargura y recelo
    – Porque aprecias mas a este sujeto que a mi…
    Siguió sus pasos con una sonrisa siniestra a mi compañero mientras que se acercaba a su cuello abriendo la boca y clavando su don grandes colmillos en su cuello con insistencia llevándose la vida de mi amigo justo con ese mordisco. Abrí los ojos nuevamente con insistencia ante aquello tan doloroso mas la chica no estaba y mi cuerpo respondía a las órdenes dejándome acercarme a mi amigo y mirar su cuello con fijación despertándolo por el revuelo.
    Me miro con mala cara pero como no vi. La marca del mordisco me volví a la cama y con un leve movimiento de muñeca le dije que se durmiera que solo era un sueño.

    Al cabo de los dos días cuando fui a ver nuevamente a mi amigo por su ausencia en clase lo único que encontré fue su cuerpo inerte tendido en la cama con la expectación de su familia y el certificado de su muerte tendido por la mano del doctor.

    (Profesor dijiste que valía otra historia y ya lo comente en clase asíque esta es n.n y espero que os aya gustado y no me votéis por quien soy sino por la historia)

  56. Laura J. (4ºA) dijo:

    Al abrir la persiana, tan solo con las rendijas basto para que la niebla invadiese aquella sala. Una pequeña y tímida luz de luna llena permitió identificar aquel liquido viscoso, era sangre; aquella luz no le permitió ver más pero si un relámpago. Estaba todo manchado de sangre, aquella chica asustada y atemorizada comenzó a correr hacia la salida, notó como algo la rozaba, incluso que había algo detrás de ella. Cuando llego a la salida la puerta estaba cerrada, vio una sombra afuera pero no había nadie; comenzó a gritar y el eco retumbaba en todo el edificio. Ella no creía en brujerías pero aquella situación daba que pensar. Escucho algo, un susurro que decía: ‘’Ten cuidado’’. De repente un portazo sonó al final del pasillo, no había viento, pensaba pero sus pensamientos se esfumaron cuando escuchó pasos que se dirigían hacia ella. Comenzó a caminar rápidamente pudo encerrarse en el baño allí había luz, en el espejo podía leerse ‘’Yo estoy muerta pero tu en nada también’’ Sonó el reloj marcaba la medianoche del 31 de octubre de 2006 era imposible, no era ni esa hora ni esa fecha. Se quedo tan perpleja que no pudo observar como acababan con su vida y es que esta chica ya estaba muerta.
    Feliz Jalogüin!

  57. Daniela (3D) dijo:

    Daniela (la que está siempre hablando, si esa) de 3D

    Hola soy teresa o así me, llaman te voy a contar una pequeña historia que puede que sea real o no, en el caso de que sea real por favor mantente lo más lejos posible de tus muñecos o muñecas, y en el caso de que no sea real……… vigílalos muy de cerca y piensa en el siguiente relato:
    Si, esta es la historia de una chica llamada Linda, a la que de vez en cuando le gusta jugar con muñecas a pesar de lo mayor que es. Esta noche no puede dormir y decide ir al instituto; al llegar encuentra la puerta abierta, entra y observa los pocos arbustos que se pueden ver a las 5 de la mañana, sigue su recorrido, entra en su clase e intenta encender la luz pero esta falla y de repente se funden las luces de las cuales caen chispas que hacen parpadear algo en el suelo, Linda se dispone a subir la persiana para averiguar la procedencia de a aquella sustancia que, al dar un paso, la hace caer y darse un buen golpe…… al despertar, sigue en la oscuridad de la clase a excepción de unos pequeños botones fosforito que la observan y se acercan a ella hasta llegar a la altura de sus ojos, siente como se queda sin aire …. Y sin vida.
    Me gusta pensar en aquel momento en el que tuve su cuello a mi alcance, apretando y apretando, escuchando sus inútiles intentos de respirar, recordando todos nuestros juegos en los que yo terminaba tirada bajo la cama durante días incluso semanas y escuchando sus gritos llamándome: Teresaaaaaaaaa!! ¿Donde estas?!?!? Pero lo único que puedo decir después de hacer lo que hice es: BUENAS NOCHES MAMI

  58. Alejandro. I 4ºA dijo:

    Era por la mañana, sonó el despertador como habitualmente, me cambie y me dirigí hacia el instituto. Estaba todo muy oscuro, más de lo habitual pero bueno, yo entré porque vi todas las puertas abiertas. Al entrar no vi a ningún alumno ni profesores, ni siquiera a los conserjes, que era raro no verles por aquí de un lado para otro. Sonaba una especie de música al fondo del pasillo, fui a investigar, venia de la ultima clase, entré y fui a encender la luz pero no conseguía encontrar el botón. Al entrar, noté un liquido viscoso por el suelo y al dar un paso mas pise algo blando, como si fuera una esponja. Al principio pensé que era los materiales de la clase de ampliación de biología: los hígados de cerdo, corazones de vaca, etc. Antes de salir de la clase se encendieron las luces de golpe y vi que estaban los conserjes descuartizados por los suelos y empecé a correr y justo antes de salir vi como la puerta se cerraba poco a poco. Era mi único medio de salida y no sabia que hacer, miré hacia arriba me golpeo algo y me quedé inconsciente. Al día siguiente desperté como si todo hubiera sido un sueño.
    Feliz noche de Jálogüin!

  59. Sara F 3ºD dijo:

    Al darme cuenta de que aquello era una ataud pensé ahora tengo que despertar, pero no, era real. Aquel era el fin de mi vida. Tras pensar un rato conseguí recordar a aquel chico de anoche maldito sicopata. ¿como se le podía hacer esto a alguien? Parecía de lo mas normal incluso me gustaba. No sabía que hacer cada vez estaba mas nerviosa ¡me iva a morr! Grité de la rabia, un tanto estupido pensé pero no. Oí una voz, supuse que me había vuelto loca pero aquella voz me gritaba desde mi derecha. Era él, el chico de anoche. ¿Qué hacía ahí abajo con migo? Me dijo que apenas se acordaba de lo que pasó y que caí al sulo desplomada justo antes que él. ¿Como podía ser? Él no había sido¿y quien? Necesitaba salir de allí. Me costaba mucho respirar.
    Con el móvil intenté llamar, pero como de costumbre, cuando lo necesitas de forma urgente no tenía cobertura. ¡No había posibilidad! ¡Me iva a morir! El chico de al lado se moría, él llevaba más tiempo allí, se ahogaba y finalmente dejé de oir su fuerte y antes nerviosa respiración. Me pasaría lo mismo. Me agobié mucho, muchisimo. Al golpear con fuerza las maderas, como si fuera a servir de algo, lo único que conseguía era que entrara mas tierra y alguna que otra lobriz, aquello me probocaba puro pánico. Decidí dejar un mensaje en el movil, pensba que alguen lo leería alguna vez, ingenua de mi. Al cabo de un rato y casi morir de miedo cerré los ojos y dejé de respirar.

  60. Claudia G. (3ºD) dijo:

    Llegué al instituto con pocas ganas de estudiar y menos biología, pero era lo que me tocaba ya que en menos de tres horas me pondrían el examen. La primera sorpresa, fue la puerta del instituto, estaba abierta. No le di demasiada importancia por lo que entré y fui por los pasillos oscuros y al intentar encender la luz de clase descubrí que la instalación eléctrica no funcionaba. A pesar de todos estos sucesos extraños continué hasta llegar a mi pupitre. No había luz, con lo que fui a abrir la ventana cuando de repente tropecé con un cuerpo inmóvil y al tocarle descubrí que había fallecido. No supe que hacer ya que si llamaba a la policía creerían que yo era culpable, así que me puse a investigar por el instituto. En todas las aulas había una mancha de sangre menos en el laboratorio y me pregunté ‘¿por qué aquí?’, unos minutos entré aterrorizada. Me escondí y puse la oreja a la conversación de dos personas que había. Tras oír un poco averigüe que eran la conserje y la profesora de biología. En ese instante grité involuntariamente y cuando me vieron me cogieron y me hicieron guardar bajo secreto todo lo ocurrido esa noche o sino me matarían ami también.

  61. Carlos V ( 3ºA ) dijo:

    Nos da miedo lo que no vemos porque es entre las sombras donde se esconden nuestras peores pesadillas…¿Apagamos la luz?. María y su madre Jane acababan de mudarse a una casa súper vieja. A Jane le encantaban las casas aniguas, cuanto más viejas mejor porque así podía pasar más tiempo reformándolas. En su primera noche, estaba muerta de miedo…… Las persianas no hacían más que golpear contra los cristales haciendo un ruido como si alguien arañase el cristal, como si alguien al otro lado queriendo entrar, pero no había manera, ¿por qué estas casas viejas tienen que ser tan oscuras? Se preguntaba la joven aterrada. Le daba miedo estar sin ninguna luz así que alargó la mano para encender la lámpara de la mesilla, pero no funcionó. Le volvió a dar al botón pero nada, ¡menuda noche para que fundiera la bombilla! Se levantó de la cama decidida a dormir con la luz del cuarto encendida. Como no se conocía bien la habitación, se puso a recorrer en cuarto con una mano en la pared. Cuando llevaba unos pasos, chocó contra algo. Lo tocó con miedo y descubrió que ¡era un chico! Se quedó paralizada por el miedo. Él se aprovechó de que estaba así y se acercó a ella. Sus dedos fríos la pusieron la piel de gallina cuando le apartó el pelo para susurrarme al oído: <> María no neesitó que la dijera nada más. Salió corriendo al salón, ahí estaba su madre muerta de miedo, y la dijo: <>, la preguntó. Ella asintió. Al día siguiente se fueron de esa casa. Unos meses más tarde, cuando María estaba haciendo un trabajo de historia, encontró una foto de mi antigua casa junto a una noticia que decía: ´´Aparece un joven muerto en extrañas circunstancias“. En la foto aparecía un chico con cara triste. Se quedó mirándole un rato. Nunca podrá olvidar su cara, la cara del que la habló aquella noche.

    Aquella noche, de la habitación de Neve surgió un aterrador chillido. Cuando su madre llegó, el progenitor salía ya de ella, con una risa enloquecida torciendo su boca y murmurando algo sobre el cazador, que raptaba a su hija y la llevaba al otro lado del espejo…

  62. Leyre G. (3ºB) dijo:

    Desperté a las cinco de la mañana, por el mismo sueño desde hacía una semana. Llevaba cuatro días sin poder dormir, ni siquiera dos horas seguidas. Decidí salir a la calle, dar una vuelta y tomar aire. No se veía ni un alma por la calle, lo que me pareció normal ya que nadie pasea tan temprano. Estuve caminando y caminando durante un largo rato, hasta llegar al instituto. Al acercarme vi la puerta principal ligeramente entornada, y sin saber por qué, decidí entrar.
    Caminé por el largo pasillo hasta llegar a la entrada. Todo estaba apagado, estaba tan oscuro que no podía distinguir mas allá de dos metros. Entré casi a ciegas al vestíbulo, ya que la puerta estaba abierta.
    Empecé a buscar a alguna persona que trabajase allí, busqué por todos lados, por la cafetería, el gimnasio, las clases de la planta baja y la jefatura, pero no encontré a nadie. Mientras buscaba por cada clase de la planta baja, escuché un ruido proveniente de la planta de arriba. Me quedé completamente callada y casi sin respirar, escuché alguien corriendo por la planta de arriba. Empecé a subir lenta y cuidadosamente las escaleras, intentando hacer el menor ruido posible. No se escuchaba nada, así que intenté tranquilizarme. Seguí buscando y mientras me temblaba todo el cuerpo pensando que otro ser estaba en el mismo edificio que yo a esas horas tan tempranas, y, al subir hacia la ultima planta, empecé a notar como si algo pegajoso me impidiese seguir caminando.
    Rápidamente saqué el móvil del bolsillo de mi chaqueta y alumbré al suelo con la débil luz de la pantalla. Era un líquido viscoso, bastante oscuro, pero no tenía el color rojizo de la sangre, lo que me tranquilizó bastante.
    Seguí el camino que marcaba esa extraña sustancia, y llegué hasta el final del pasillo, en la ultima aula. Tapé con la palma de la mano la pantalla del móvil y abrí la puerta lo justo para que pudiese ver algo. Había una persiana abierta y la ventana estaba rota, por lo que podía distinguir algunos objetos. Detrás de la mesa del profesor, un especie de animal o cosa estaba mordisqueando algo, pero la mesa me tapaba la visión. Me agaché y entré sigilosamente en la clase. El animal empezó a juguetear con la especie de cuerpo humano que llevaba entre sus dientes. Al ver esa terrible escena, corrí asustada por el pasillo, bajé las escaleras lo más rápido posible y salí del instituto con el animal persiguiéndome. Cuando fui a salir por la puerta principal vi que estaba cerrada, así que intenté escalar la valla como pude, pero el animal consiguió engancharme la pierna, y de un fuerte tirón me arrastró por el suelo. Cuando empezó a alimentarse de mi pierna, y el dolor era insoportable, desperté gritando y de un saltó me incorporé en la cama, una noche mas.

  63. Ignacio G. (4ºA) dijo:

    Nose que hacia con mi vida pero si, me levante a las cinco de la mañana. No pense en otra cosa que en estudiar y hacer deberes asique, pense que seria mejor hacerlos en clase con tiempo. Me fui caminando como todas las mañanas al instituto cuando llegué entre, estaban las puertas abiertas y a las cinco de la mañana no me paré pensar en que eso esta fuera de lo normal aunque había coches aparcados. Cuando entré dentro del edificio estaba desierto no había nadie ni los conserjes ni los profes ni nadie lo primero que pensé es que quien va alli a las esas horas pero si había coches es por algo me dirigí a mi clase y entré, todo estaba muy oscuro no veia nada me fuí a sentar a la mesa del profesor porque la silla era mas cómoda pero llendo hacia la mesa pise algo escurridizo un líquido pensé que era zumo o algo por el estilo pero al siguiente paso pisé algo blando y escuché un suspiro, me quede en paralizado. Fui corriendo a dar la luz, sentia una presencia a mis espaldas algo me seguia cuando encendí la luz me quede mirando a los interuptures por miedo a ver lo que tenia detrás gire mi cabeza lentamente y senti en mi cuello el aliento frio de algo, era uno de los conserjes y era un ¡zombie! Salí corriendo de la clase en dirección al patio alli me sentia mas seguro que dentro de veinte metros cuadrados estaba helado, no tenia fuerzas, me sente en una esquina acurrucado con mucho miedo. Al rato, a lo lejos pude ver que venian hacia mi tres personas, eran los conserjes. Venian a por mi intente huir pero habia más de ellos, me rodearon todos profes, conserjes… Sabia que mi muerte iva a llegar asique me sente en el suelo pensando en que todo pasara rápido.

    • ernestoprofe dijo:

      Qué conciliador eres, Ignacio, escribiendo juntas varias palabras (nose, asique). Se ve por qué no te gusta poner puntos, que separan frases. Ay, madre. Hablamos tú y yo.

  64. Rafael.C dijo:

    Aquella mañana Javier se despertó más pronto de lo normal. Decidió ir al instituto porque se aburría. Al llegar a la entrada se encontró el portón ligeramente abierto. Al entrar decidió ir al aula para calentarse con el radiador. El pasillo estaba vacío y oscuro. Solo se oían sus propios pasos retumbar en las paredes. Al entrar en el aula intentó encender las luces pero no funcionaban por lo que decidió ir a subir la persiana. En el camino pisó un charco de un líquido viscoso. Cuando ya estaba llegado oyó unos pasos en el fondo de la clase. Medio paralizado por el miedo, se atrevió a preguntar: -¿Quién está ahí?-. No obtuvo respuesta. Se armó de valor y subió la persiana. El horror y el asco lo invadieron de inmediato al ver lo que allí se hallaba. Era un cadáver ensangrentado sin miembros ni ojos. Solo se veía la huella de sangre de una de las botas del asesino. El rastro seguía hasta el final de la clase y trazaba una curva hasta terminar detrás de él.-¡Aaah!-fue lo último que logró decir. No se volvió a ver a Javier nuca más, solo se encontró un trozo de su dedo y un charco de sangre.

  65. Sofía G. (3ºA) dijo:

    Me llamo Sally, tengo 24 años y esta es mi historia.
    Un día soleado de Mayo celebré mi boda, yo era muy feliz con mi marido Tim, y fruto de nuestro amor nació mi querido hijo Peter. Éramos una familia muy unida. Cada vez que volvía andando del trabajo, lo que más me animaba era pensar en mi hijo, en su risa, y en sus enfados cuando no entendía los deberes, y por supuesto en Tim, una de las personas más importantes en mi vida. Como veis, yo era feliz, hasta que un día…
    Trabajaba de periodista escribiendo artículos para un periódico, el diario estaba a treinta minutos de mi casa, por eso iba todas las mañanas andando. Un día salí muy tarde de trabajar, eran las once de la noche de un día de invierno, y perdí el autobús. En el camino de vuelta, decidí atajar por una zona de calles estrechas, era una noche muy oscura. De repente oí algo, mire rápidamente hacia atrás y no vi nada, comencé a andar un poco más rápido. Poco tiempo después oí unos pasos que se acercaban a mí, me giré, vi a un hombre y justo en ese momento, sentí como me tapaba la boca con un paño blanco, era un olor muy extraño. En cinco segundos me desmayé y no recordé nada más.
    Me desperté con una sensación muy rara, olía a tierra mojada y a medida que iba abriendo los ojos, todo seguía oscuro. Estaba tumbada, intente sentarme y no podía. Gracias a mis manos me di cuenta de que estaba enterrada en una caja bajo tierra. En ese momento sentí demasiadas cosas de golpe: miedo, angustia, agobio… No podía respirar… Sentía que mi vida acabaría allí dentro, me costaba recordar… Empecé a gritar, dando patadas a la caja, gritando como nunca lo había hecho, pero era muy tarde para que alguien me oyera, me derrumbé… Intenté relajarme y mantener la calma, pensé en mi hijo, en mi marido… Tenía suerte de estar con vida y tenía que hacer lo posible por salir de allí. Fue entonces cuando caí en mi anillo, mi precioso anillo de boda, con un gran diamante. Empecé a cortar la caja, funcionó, con las pocas fuerzas que me quedaban y pensando en mi familia conseguí salir del agujero. En cuanto salí, tardé unos minutos en orientarme, parece ser que estaba en un bosque cercano a la ciudad. Conseguí, muy confusa y con mucho miedo, parar a un coche. Llegué sana y salva a casa. Desde entonces mi vida no ha sido igual, nunca olvidaré lo que me pasó, y esa pesadilla siempre rondará mi cabeza.

    • ernestoprofe dijo:

      No acabo de pillarlo. ¿A pie o en autobús?: “Trabajaba de periodista escribiendo artículos para un periódico, el diario estaba a treinta minutos de mi casa, por eso iba todas las mañanas andando. Un día salí muy tarde de trabajar, eran las once de la noche de un día de invierno, y perdí el autobús”. Supongo que querías volverme medio loco de terror… Lo lograste. 😉
      Me ha gustado mucho.

  66. Laura R. 3A dijo:

    Tuve qué ir abriendo los ojos poco a poco, la cabeza me dolía de una manera fuera de lo normal. Cuando conseguí abrir los ojos del todo, tuve que pestañear varias veces para darme cuenta de que estaba completamente oscuro. “Será de noche” pensé. Fui incorporándome lentamente y ¡PUM! Me di un golpetazo en la frente. La cabeza me ardía.
    -¿Dónde narices estoy?- dije absurdamente en voz alta.
    Me estaba empezando a agobiar, no sabía que hacer. Me moví y me di cuenta de que estaba atrapada en lo que parecía… ¡Un ataúd!
    “No puede ser, no, es imposible”.
    El pánico se estaba apoderando de mi, lo cual hacia que el dolor de cabeza aumentara. Esta situación me recordaba a una muy similar de una película que vi hace ya mucho tiempo. La diferencia es que el que esta dentro del ataúd se salva y yo parece que no voy por el mismo camino… ¡Ostras, el móvil!. Rápidamente saqué el móvil del bolsillo de mis vaqueros. La luz me deslumbro al instante, lo cual me hizo pensar que llevaba mucho tiempo allí metida. Acostumbrándome a la luz del móvil lo primero que hice fue mirar si tenía cobertura y a continuación llame a mi amiga Sara. (Aún no entiendo porque no llame a mi madre o a la policía)
    Piiii… Piiii… Pi…
    -¡LAURA!- el chillido que metió hizo que me retumbara la cabeza.
    Se la oía muy mal.
    -E…toy muy a..stada.
    Pi pi pi pi… La llamada se había cortado… Que raro…
    Llamé a mi amiga Nuria… Me lo cogió también, pero esta vez escuche un par de sílabas que no entendí y la llamada se volvió a colgar….
    Estaba respirando muy deprisa y me di cuenta de que me estaba empezando a costar. Me estaba quedando sin aire. Entre el dolor de cabeza y el pánico caí en un sueño.
    Lunes, primer día de colegio desde el día de Halloween. Cansada me levanté, me vestí, desayune, a continuación me lave los dientes y salí pitando a irme al colegio con mi prima. Llegamos al instituto y vimos que todo estaba desierto, nos imaginamos que estaba ya en clase y nos apresuramos a entrar en clase. Cuando abrimos la puerta y entramos nos dimos cuenta de que pasaba algo. En vez de tocarnos matemáticas como todos los lunes a primera, estaba el profesor de lengua sentado en la silla del profesor. También nos sorprendió bastante que no estaban las personas de nuestra clase. Estaba Sara, Nuria, Carlos de la Vega, Arturo, Lucía, Natalia, Paula y varios conocidos más…
    -Buenos días señoritas, sentaos.
    Elena y yo nos miramos, y a continuación sin ninguna objeción nos sentamos en las únicas mesas que había libres.
    -Bueno, ya se que esto os parecerá un poco raro, pero quiero que sepáis que todos los que están en esta clase, no escribisteis la redacción de una historia de miedo que mande hace ya dos semanas.
    Todos intercambiamos miradas curiosas y empezamos a cuchichear.
    -¡SILENCIO! – todos dimos un brinco del susto. Bien, como ya sabréis, cada mal comportamiento merece su castigo. ¿Os acordáis de lo que advertí si la redacción no estaba hecha antes de las 12 de las noche? Dejadme que os lo repita: ” a la hora de la bruja, si no lo habéis subido, vigilad vuestras espaldas”. Bueno, como ya sabréis no voy a estar detrás de cada uno de vosotros atormentando os. Así que he pensado otro castigo
    -Este está loco- me susurro Arturo.
    -¿ah si. Piensa usted que estoy loco. – le dijo el profesor levántese y venga hacia mi.
    Arturo indeciso hizo lo que le ordeñó el profesor.
    El profesor, aunque era un poco viejo cogió con agilidad y rapidez una pala de debajo de su mesa y golpeó fuertemente a Arturo en la cabeza, éste al instante callo al suelo inconsciente.
    Y Nuria gritó: ¡SE HA VUELTO LOCO! Se arrepentirá de haber hecho eso.
    El profesor comenzó a reír: ¿Yo? Arrepentirme… Muy graciosa. Vosotros os arrepentiréis de no hacer el trabajo que os mando y como he dicho a las 12 de la noche del 31 de octubre es la noche es la horas e las brujas, la hora en la que graciosillos como vosotros, haciendo el payaso me quitasteis la vida hace 17 años, graciosos que les importa más una buena noche a hacer una simple redacción, y os dedicáis a tirar huevos a las casas, o a entrar a escondidas en éstas y dar sustos… De muerte. Pues bien, ahora vosotros deberéis pagar por ser los culpables de hacer que esta fiesta sea tan horrible.
    Y uno a uno fueron entrando por la puerta los profesores, con palas en sus manos, pero sus ojos no se fijaban en nada, tenían la vista perdida, y cada profesor repitió el mismo acto que hizo el profesor de lengua con Arturo.
    Me despierto y me doy cuenta de que no es un sueño, si no un recuerdo. Y ahora sé que estaré aquí encerrada hasta que se me acabe el aire. Ya que mis peores pesadillas tratan de esto.
    3 años después sigo odiando la asignatura de lengua pero me veo obligarla a continuar, toda la eternidad.

    • sara (amiga de la protagonista de esta historia) dijo:

      me encanta! aunque no me gusta la idea de que muera 🙂

    • ernestoprofe dijo:

      Te iba a poner un punto menos por matarme y otro punto menos por hacerme un asesino, pero este debe de ser otro profe de lengua, porque, aunque muy ágil, yo no soy nada viejo. Menos mal. Has tenido suerte.

  67. Eduardo B. (3ºB) dijo:

    María la chica que enterró a Javi aun estando vivo en una oscura y fría noche. Era una chica de unos 21 años, aunque eso solo era lo que aparentaba en realidad tenía 537 años, o eso era lo que ella creía porque al pasar tanto tiempo ya se perdía la noción del mismo.
    La misma noche en que engaño a Javi para drogarlo, quito las hojas que cubrían el hueco del ataúd, le metió en el ataúd, y le metió dentro de hueco, en el ataúd solo le dejo un papel, un lápiz y una linterna, para que pudiera ver bien lo que escribía.
    María no quería matar a nadie, pero tiempo atrás ella quería ser inmortal. Hizo un trato con el demonio, el se lo concedió a cambio de que enterrara gente viva en el sobrio jardín de su casa.
    De esta forma María obtenía lo que quería la vida eterna y el demonio su predecesor basándose en las últimas palabras de la gente al morir.
    En el cadáver 32 el demonio encontró a su candidato perfecto, el demonio le dejo encargado a todo y él se vino a la tierra en el cuerpo del joven predecesor. Ahora el demonio vive entre nosotros…

    Eduardo B. (3ºB)

  68. Elisa P. 3ºA dijo:

    ¡Hola Ernesto! Me dijiste que podíamos hacer un tema diferente a los que habíais propuesto, ¿No? Pues bueno, ahí va mi relato.
    “-¿De qué tienes miedo? ¿De algo, que nunca has visto ni sentido, de habladurías y de tonterías que os inventáis los vivos? No me temas, no soy la Muerte. Solo soy distinto mensajero, aunque de la misma carta. Pero, ¡No tengas miedo! ¿Quién te ha dicho que la muerte es mala? Si tu quieres, me aseguraré de ello: te haré sufrir. Pero solo si te inventas cosas, de que la oscuridad, lo desconocido, son malas. Extraños bichos de la luz…¿Qué ibais a saber estando vivos? Pero…¡No me mires así! No quiero que me mires mal, ¡Llámame asesino! ¡Cómo quieras! Pero lo único que quiero es que no habléis de cosas sobre las que no tenéis ni idea. ¡No estoy loco! Solo ayudo a la humanidad. Al igual que una madre educa a su hijo. Para enseñar y encaminar al bebé lo que es mejor. Gente como TÚ es la que hace que los humanos crean en un cielo o en un infierno. Yo, sé lo que es la muerte, ¿Por qué si no me atrevo a pronunciar estas palabras con tanta convicción? He renacido, y no solo lo digo, ¡Lo afirmo! Yo fui asesinado, igual que te va a pasar a ti. Pero no temas. Dame la mano y permíteme, pues que te enseñe, lo que es la muerte.

    Poco después de aquel monólogo, la victima murió. Tal y como era de esperar. Es más, si hubiese sobrevivido, si siguiese vivo, hubiera sido de muy mala educación por su parte.
    Además, estaba boca abajo sujeto al techo gracias a unos ganchos de pesca. Por no decir que su oreja derecha colgaba dulcemente de su rostro a un pequeño paso de caerse al charco de sangre que se situaba justamente debajo y eso, mancharía. Provocaría una salpicadura a la inmaculada ropa del asesino, cosa que a él no le haría nada de gracia; por eso la arrancó de cuajo y la puso sobre la mesa.
    El asesino se alejó lentamente de su víctima observando la “obra de arte” que había formado. Ya que no solo estaba colgado boca abajo. Antes de empezar se había encargado de quitarle la visión rasgando la cornea con una alfiler que luego le clavaría entre los dedos de los pies. Se había dedicado minuciosamente de plagar toda la espalda de curiosos dibujos parecidos a los que aparecían en las paredes de una cárcel… o en las de un manicomio utilizando como pincel su navaja. Pero, eh, el hombre era muy considerado. Todas aquellas heridas que le hizo se había procurado de curarlas una a una con sal. Un buen método, aunque terriblemente doloroso.
    Acto seguido sonrió, se dio la vuelta y me miró.
    -Tú te vas a portar mejor que él, ¿Verdad?
    Tragué saliva nervioso, ¿Tendría que escuchar ese estúpido monólogo de nuevo? ¡Era horrible! Los asesinos ya no son como los de antes…”

  69. Guadalupe D. ( 3º A) dijo:

    OXÍGENO

    Me desperté en un lugar pequeño. Estaba en la completa soledad de la oscuridad. Hacía frío y además me costaba respirar. Menos mal que llevaba el móvil encima. Lo puse en modo linterna y cuando averigüé donde me encontraba, ahogué un grito de terror. Me hallaba en un ataúd. Instintivamente, solté el móvil y comencé a arañar la tapa del ataúd. Cada vez me ponía más nerviosa. No paraba de sudar. Me faltaba el aire y veía cada vez más lejos la oportunidad de salir viva de esta. Junté todas mis fuerzas y empujé lo más fuerte que pude. Me era imposible salir. Seguí arañando hasta, que en una de esas, de tanto arañar se me arrancaron las uñas y se quedaron clavadas en la tapa del ataúd. El dolor era insoportable. Tanto que, exhausta, solté un gemido de dolor y desesperación y me desmayé.
    Me sumí en un sueño profundo. Alguien me desenterraba. Oía cómo las palas chocaban con el ataúd. Alguien del exterior gritó en busca de ayuda o, al menos, eso entendí. El ataúd comenzó a mecerse en un continuo vaivén. Yo me tambaleaba en su interior. Aterrizó. Comenzaron a forzar la tapa del mismo y consiguieron abrirla. Murmuraron algo. De repente, sentí como si volviese a renacer. Inspiré todo el oxígeno que me fue posible y me incorporé. A las personas que se habían encargado de abrir el ataúd les cambió la cara. Unos se desplomaron pálidos. Otros salieron corriendo despavoridos, aterrados. ¿Qué les había asustado? Miré mi reflejo en un charco del suelo y me di cuenta de que esa no era yo. Mi rostro estaba lleno de heridas sin sanar, no tenía pelo y además, ¡me faltaba un ojo! Me miré de arriba abajo. Lo único que quedaba de mi eran piel y huesos. ¡Esto no puede estar pasando! Asustada, corrí por todo el cementerio en busca una respuesta a lo que me había pasado.
    Hace más de 10 años cuenta la leyenda que en el cementerio de Villaviciosa de Odón se oye el llanto de una joven, una joven en busca de una sola respuesta y esa respuesta la sabes tú. Sí, soy yo, la chica a la que asesinaste enterrándola con vida y no descansaré hasta dar contigo y vengarme por lo que me hiciste.
    PD: estoy detrás de ti.

  70. Arturo G.(3ºB) dijo:

    Llegué muy pronto al instituto. Mi padre tenía que irse a Madrid muy de madrugada y me había dejado en el instituto dos horas antes de que empezasen las clases.
    Esperé fuera durante varios minutos hasta que empezó a llover. Al ver que el portón de entrada estaba abierto, entré sin dudarlo para resguardarme de la lluvia. Cuando llegué al vestíbulo, observé que allí no había nadie, y sin embargo la puerta se encontraba abierta de par en par. Aunque me pareció extraño, no le di importancia y me dirigí a mi clase. Entré en el aula. El interruptor no funcionaba, por lo que no pude encender la luz. De repente escuché un grito seco que provenía del pasillo. Salí de la clase y al fondo del corredor, iluminada por la luz de las farolas que entraba por la puerta de cristal que conduce al patio, se hallaba una figura de mujer de ropas sucias y desgarradas, colocada de forma que me daba la espalda. Me acerqué a ella lentamente. Cuando llegué a su altura, la rodeé para poder ver su rostro. La mujer tenía la cara desfigurada y de las vacías cuencas de sus ojos manaban ríos de sangre. Retrocedí lentamente, temblando, y cuando ya me encontraba a varios metros de la mujer, aceleré el paso en dirección a la puerta de salida del edificio. Cuando llegué a la salida, la puerta estaba cerrada con llave de modo que no podía salir. Nervioso, volví al pasillo, donde la mujer había comenzado a caminar de forma muy lenta. Decidí entrar en una de las clases. Allí podría ocultarme hasta que viniese todo el mundo y abriesen las puertas. Ya dentro de la clase, cerré la puerta y busqué un recoveco donde ocultarme. Cuando pasaba cerca de las taquillas, algo me cogió del brazo y me introdujo en una de estas. Se trataba de un compañero mío, que seguramente había visto también a la señora del pasillo y decidió esconderse allí. Asustados los dos, escuchamos como se abría la puerta de la clase y seguidamente, los pasos de la mujer cada vez más cerca. Desde las rendijas de la taquilla, vi como la mujer se quedó parada delante de las taquillas, esperando algún movimiento o sonido. Mi compañero, presa del pánico, no pudo aguantar la presión y abrió la puerta de la taquilla para escapar. Pero la mujer solo tuvo que estirar uno de sus brazos para atravesar el delgado cuello del chico con sus prolongadas garras, para dejarlo agonizando en el suelo mientras se desangraba. En esos instantes decidí huir aprovechando la distracción de la dama, y salí de la clase en dirección a la puerta de salida. Entonces recordé que la puerta estaba cerrada y que no podría salir. Me arrodillé con la cabeza entre las piernas esperando mi terrible final, notando como mi corazón latía cada vez más rápido. Pero pasaron los minutos y no ocurría nada. Levanté la cabeza y vi que todas las luces estaban encendidas, y la puerta estaba abierta, dejando ver las gotas de lluvia cayendo en el exterior. Me di cuenta de que lo que había sucedido era que posiblemente me había quedado dormido en el suelo, ya que era muy temprano, y lo había soñado todo. Fui hacía mi clase y me senté en mi sitio. Saqué mis libros y me puse a hojearlos. Noté que las suelas de mis zapatos se pegaban al suelo. Miré bajo mi mesa y vi un charco de un líquido rojo. Me levanté para averiguar de dónde venía y, al alzar la vista observé que en el suelo estaba el cuerpo de mi compañero, de cuyo cuello procedía toda esa sangre. De repente noté un fuerte dolor en el pecho. Giré la cabeza, agonizando, y observé a la mujer, con el brazo estirado hacia mi cuerpo, clavando sus uñas en mi espalda y atravesando mi pecho.

  71. Arturo B.(3ºD) dijo:

    Llegué a la puerta del instituto,la cual estaba abierta.Y como persona sensata que soy,decidí adentrarme en aquel oscuro lugar.Me dirigí a mi clase,por el camino no me encontré con nadie y la luz no funcionaba,pero aún así,no pude marcharme,quería saber que estaba ocurriendo.Ya en mi clase,fuí a abrir las persianas,pero me topé con algo a mitad de camino.Usé el móvil para alumbrar aquello,y resultó ser el cadáver de Ernesto, mi profesor de Lengua.No era mal tipo,pero mandaba muchos deberes,así que no le dí demasiada importancia.Salí al pasillo,y al fondo de éste resaltaba un halógeno parpadeante,y mientras me dirigía a él,una voz me susurró al oído “no volverás a cometer un bonito palabro”.Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, y a continuación sentí un intenso dolor en la boca.Caí al suelo y desde allí pude ver a Ernesto ensangrentado,guardar mi lengua juntos a otras en una pequeña caja de madera.

  72. Andrea M. 4ºC dijo:

    Estoy completamente despejada, es muy raro porque ayer me acosté tarde. Estas últimas noches no he dormido casi y aun así no tengo ni pizca de sueño. Voy una hora antes que todo el mundo al instituto para ponerme a estudiar en la biblioteca. Cuando llego, no hay nadie en conserjería, me parece raro, ya que a estas horas suelen estar levantados. Subo a la biblioteca y me doy cuenta de que tampoco hay nadie y también me extraña. Entonces recuerdo que el día anterior me dejé el archivador en clase, me da una pereza enorme ir a por él pero aun así voy por que lo necesito. Entro en el pasillo donde esta mi clase y todo esta muy oscuro, me doy prisa porque me da un poco de miedo ir sola por aquí acostumbrada a tanta gente y cuando llego a mi clase y le doy al botón de la luz esta no se enciende. Con la guía de la luz de emergencia que está mas apagada de lo que debería estar, me muevo despacio por la clase y piso algo pegajoso, levanto la persiana de la ventana que tengo al lado y allí me lo encuentro, un cuerpo tumbado boca arriba con una herida de un cuchillo en el pecho y un charco de sangre que lo rodea. Me quedo paralizada, no se que hacer, salgo de clase y corro por el pasillo, hasta llegar a la biblioteca. De repente vuelve la luz, se me ocurre esconderme detrás de un armario y allí me encuentro al segundo cuerpo, y a este lo reconozco bien, es el conserje. Tiene varias heridas de cuchillo en el pecho y me fijo en una cosa que me pone los pelos de punta, no tiene mano. Salgo corriendo de allí y me escondo en el baño. Cuando me aseguro de que el pestillo este bien cerrado me pongo a pensar, mi móvil sin batería, un instituto vacío, dos muertos, un asesino y una mano que aun me puedo encontrar. Salgo del baño dispuesta a irme del instituto por la puerta por la que he entrado, bajo las escaleras lo mas rápido que puedo y cuando llego a la entrada y voy a abrir la puerta para salir a fuera, algo o alguien me agarra por los hombros con fuerza, veo un cuchillo agarrado por una mano y creo que pierdo el conocimiento.

  73. Laura O. dijo:

    Desde pequeña, siempre había pensado que los muertos vivientes, los fantasmas , los vampiros y demás criaturas del infierno existían , aunque no se revelaran en el mundo que nos rodea.
    Durante mi infancia, pasaba las noches de halloween comiendo chucherías y chocolatinas, viendo peliculas de miedo , y paseando por calles de mi pueblo disfrazada con mi grupo de amigos.
    Ahora tengo 13 años, y sigo viendo las cosas de la misma manera, con la diferencia ,de que ahora, tengo bastante curiosidad por los sucesos paranormales.
    Un par de dias antes del 31 de Octubre, mis amigos y yo planeabamos como pasar esa noche.
    Jaime, uno de los mas intrépidos, tuvo una idea : A las afueras de nuestra ciudad, habia un viejo y destartalado edificio, que antiguamente ocupaba una empresa de muebles. Las gentes contaban que un año después de la apertura de esta, llegó a la quiebra.

    El dueño, después de haber invertido todo su dinero en el negocio,perder a su famila en un accidente de coche,se quedó sin nada y enloqueció por su gran fracaso ,entonces ;un acto de furia encerró a todos sus empleados con él dentro en el edificio y lo quemó.
    A la mañana siguiente, las autoridades y los bomberos , estuvieron buscando los cuerpos,
    todos fueron encontrados , menos el del autor del crímen.

    La idea de Jaime era , colarse en el edificio abandonado, y explorarlo, buscando el cuerpo de aquel hombre.
    Por la noche , quedamos todos a las 22.00 en la puerta del edificio. Nos vestimos con ropa negra para no destacar en la oscuridad, ya que , si la policia nos encontraba , nos caeria una buena bronca.
    Saltamos la valla y rompimos una ventana con una piedra para poder entrar . En el vestibulo, abundaba la oscuridad , y en el suelo millones de pedazos de cristales y escombros.Lucía sacó la linterna, alumbrando el camino. Subimos tranquilamente por unas escaleras, hasta que, sin previo aviso , parte de la escalera se derrumbó , arrastrando con ella, a dos de mis compañeros, que se encontraban tendidos en el suelo con un charco de sangre rodeándolos.
    Las dos que quedabamos , mi mejor amiga y yo, salimos huyendo presas del pánico. Corrimos tanto, que no sabíamos donde estabamos. La linterna se había caído , y como consecuencia nos quedamos sin luz. En la última habitación por la que pasamos , vimos una puerta abierta al exterior , y pensamos ¡estamos salvadas¡. Pero hablamos demasiado pronto, porque entonces la puerta se cerró de golpe, y de la nada , un cuerpo , mas bien chamuscado,se levantó con un cuchillo en la mano . Nos quedamos petrificadas en ese instante, tanto, que solo nos dió tiempo a pensar : el dueño de este edificio nunca murió…………
    Segundos después , nos encontrabamos tiradas en el suelo , con varias cuchilladas en el pecho, con nuestra sangre rodeándonos por doquier. Antes de morir , susurré debilmente : ¨esta ha sido nuestra última noche de halloween¨.
    Nunca encontraron nuestros cuerpos , quedandose asi, en ese lugar maldito , por toda la eternidad. Dejo el desenlace a imaginacion de cada uno.
    Espero que te halla gustado profe. Un saludo

  74. Hugo de la Vega 3ºA dijo:

    Hugo V. 3ºA:
    Me desperté, lentamente, como si de un día normal se tratase. No me percaté que mi espalda se encontraba reposada sobre las húmedas y destrozadas tablas de una caja hasta que abrí los ojos y ver que me encontraba en un oscuro lugar. El corazón se me aceleró de repente. Mis manos temblorosas palparon la fría madera que me rodeaba buscando algo que explicase que hacía allí, a la vez que buscaban un hueco por el que romper dicha caja. Por extraño que parezca, localicé una pequeña caja de cerillas, que desconozco el motivo de que allí se encontrasen. Encendí la primera de las cinco que había. Como sospechaba, me encontraba encerrado en lo que parecía un ataúd. Grité y golpeé la madera con mi libre mano izquierda, mientras mi mano derecha seguía sujetando uno de los recursos más valiosos que poseía en ese momento. Solo conseguí que unos granos de arena cayesen en mi cara. Intenté tranquilizarme, intenté pensar como salir de allí. La primera cerilla se consumía deprisa, tenía que pensar rápido. Observé cada rincón de la caja, buscando algo que pudiese ayudarme a salir de allí. Conseguí ver una pequeña tabla bajo mi espalda que sobresalía respecto a las demás. La arranqué me encontré una nota que decía: ”Excava o muere”. Entonces lo note. Me quedaba sin aire. Debía darme prisa. La primera cerilla se agotó y decidí hacer caso a la nota. No necesitaba encender otra cerilla así que decidí ahorrarla. Empecé a excavar hacia abajo, donde la tierra era más blanda. Después de cavar un rato me cansé y decidí encender la segunda cerilla. Mis uñas se encontraban sucias y ensangrentadas. Seguí con mi tarea, hasta encontrar otra útil herramienta: una piedra. Ahora, que la segunda cerilla se había consumido y tenía una piedra, empecé a golpear la caja, hasta conseguir romperla por completo. Encendí la tercera cerilla, y me encontré con una tapa de piedra. No costó mucho apartarla. Mis pulmones se llenaron de aire. Pensé que me encontraba por fin a salvo, pero no. Estaba en una cripta.
    Me incorporé con dificultades, no sabía cuánto tiempo llevaba ahí metido. Al salir me encontré con una nota, situada bajo un revólver. ”Apunta a tu cabeza, cierra los ojos y dispara solo si no te ves capaz de hacerlo” Cogí el revólver. Una bala. Dos decisiones. Decidí continuar por el extenso pasillo de la cripta mientras se consumía la cuarta cerilla. Tenía miedo. Casi no podía andar, tenía mis manos ensangrentadas y los ojos me dolían de toda la tierra que tenían.
    Al final llegué a un muro imposible de traspasar que tenía una nota. ”Solo si no te ves capaz de hacerlo” Como por arte de magia, el muro se derrumbó, permitiéndome ver una mesa y una silla. Por fortuna, una vela encendida se encontraba sobre la mesa. Me quedé sin la cuarta cerilla.
    La mesa tenía una nota: ”Tu dedo” Asustado me aparté de la mesa, y vi el cuchillo bajo la mesa.
    Miré el revólver. No había llegado hasta allí para terminar muerto. Me senté en la silla. Cogí el cuchillo y corté una esquina de la mesa. Me lo coloqué en la boca. Levanté el cuchillo alto. Decenas de pensamientos pasaron por mi cabeza. Pero no era hora de replantearme no hacerlo. Lo bajé rápidamente cortando mi meñique. Grité mientras veía como una puerta se abría. Antes de irme me acerqué la llama de la vela al dedo. Se apagó.
    Encendí la última cerilla y continué. Llegué a una puerta cerrada, con una última nota: ”Solo si no te ves capaz”. Oí un grito aterrador. Detrás de mí una figura se acercaba corriendo con un cuchillo en mano. La última cerilla se apagó. Rápidamente cogí el revólver, le apunté a la cabeza y disparé. Le di de lleno. La puerta se abrió. Salí al exterior. Era libre.

    Entonces me acordé. Me acordé la razón por la que estaba en la tumba.
    Antes de esa terrible situación estaba en la iglesia. Oí un ruido abajo, en la cripta. Abajo había una tumba abierta, completamente rota. Continué, siguiendo un rastro de sangre. Llegué a una sala con un dedo meñique en el suelo. Cogí un cuchillo ensangrentado del suelo. Continué y vi una figura junto una luz que se apagó rápidamente. Fui hacia la figura velozmente, pero oí un disparo y caí al suelo. Lo único que recuerdo a partir de ahí, fue despertar en una tumba.

  75. María S. 4ºC dijo:

    No era una noche cualquiera, sino la noche de su cumpleaños…
    Lidia decidió que no era un día para quedarse en casa ya que esa noche cumplía la mayoría de edad; se puso de punta en blanco y salió de marcha con sus amigas, Ahinoa, Carla y Anabel. Carla la más mayor de las cuatro, se ofreció a coger su coche para ir a la discoteca con la condición de que no bebiera… Aquella noche, cubata tras cubata, acabaron las cuatro sin conocimiento alguno, no sabían, ni donde vivían, ni siquiera recordaban su nombre.
    Un hombre que andaba por la calle, las engaño haciéndolas creer que él conocía a sus familias, ellas le creyeron y se montaron en su coche.Apenas podían hacer nada, no tenían fuerza, ni cordura, apenas se mantenían en pie; el hombre violó a tres de ellas, y a la cuarta la drogó…
    A la mañana siguiente las familias denunciaron su desaparición a la policía. Carla, Ahinoa, y Anabel, despertaron sin saber donde estaban, tampoco se acordaban de la noche anterior, y mucho menos de Lidia, la pequeña del grupo; regresaron a sus casa y las familias de Carla, Ahinoa y Anabel se pusieron en contacto con la policía y dieron parte de la situación; la policía, le comunicó a la familia a lidia que sus amigas habían regresado a sus hogares, con apariencia saludable, pero con moratones y arañazos, la madre de Lidia rompió a llorar.
    Lidia despertó y se encontraba en un depósito de cadáveres, no podía moverse, ni gritar, ya que estaba amordazada y atada de pies a cabeza; vio que un hombre se acercaba a ella y la inyectaba un líquido transparente… Segundos más tarde quedo inmovilizada y dormida, la habían anestesiado.
    Pasaban los días y la familia no sabía que hacer, estaba desesperada, no tenían noticias de Lidia, su única hija. Lidia era sometida a abusos, vieron que estaba medio muerta, la anestesiaron y la metieron en un ataúd, la enterraron en el jardín de su amiga Carla, dejando una nota que decía: “ESTO ES POR TU CULPA, LA SIGUIENTE SERAS TÚ”. A la mañana siguiente Carla salió de su casa para ir a la Universidad, su perro Max estaba lleno de barro y el hocico lo tenía ensangrentado, Carla se quedó blanca y avisó a sus padres, fueron al jardín y vieron la nota, llamaron inmediatamente a la policía, y vino con la mayor rapidez posible al igual que familia de lidia… Desenterraron el ataúd y al abrirlo se hallaba, la tapa con arañazos, uñas clavadas y ensangrentado, llamaron a la familia para identificar el cadáver, efectivamente era Lidia..
    A los 20 días falleció Carla asfixiada en su bañera.
    A los 18 días falleció Anabel en el garaje de su casa.
    A los 16 días Ahinoa fue encontrada muerta sobre la tumba de sus amigas tras haberse suicidado diciendo: “NO HABÉIS PODIDO CONMIGO”.
    ¿Quién es el asesino? Encuentra lo, antes, de que él te encuentre a ti… Suerte Ernesto.
    Un saludo.

  76. Juan Luis M. 4ºA dijo:

    Me desperté a medianoche, no podía dormir, no superaba la recién muerte de mi mejor amigo. Todavía recordaba todos nuestros momentos juntos, todas esas cosas que todos tenemos con nuestros mejores amigos y que sólo nosotros entendemos. Decidí salir a la calle a dar un paseo mientras escuchaba música para poder olvidarme de mis problemas. Vi que las puertas del instituto estaban abiertas y decidí entrar para calentarme en los radiadores. Cuando estaba subiendo por las escaleras empezé a oír una risa que me era muy familiar, parecía la de mi mejor amigo recién fallecido. Por unos momentos me emocioné, pero luego me dije a mi mismo que no fuera tonto que serían cosas mías. Divisé al fondo del pasillo una sombra que se metía a mi clase y fuí a ver que era. Cogí el extintor, por si era un ladrón, y me dirigí a la clase. Cuando entré lo primero que vi era como se movía el pupitre de mi mejor amigo y como en la pizarra estaba escrito “Estoy más cerca de lo que tu piensas´´.
    ¡Feliz Jálogüin a todos!

  77. Isabel. S (3ºA). dijo:

    Hace cinco años una niña cayó en coma. Pasaban los días, las semanas y los meses y la niña no despertaba. Sus padres llegaron a la conclusión de que esta en otro mundo. Como estaban mal de dinero y no se podían permitir un funeral decidieron enterrarla esa noche. Y así lo hicieron. Al cabo de unos días la niña de despertó. Abrió los ojos y llamó a sus padres pero cuando los llamó notó colarse a través de su boca algo húmedo y de sabor amargo. La chica empezó a toser, se intentó incorporarse para ayudarse a expulsarlo pero no podía debido a la presión que el suelo hacía sobre ella. Finalmente murió asfixiada. Desde aquel momento el fantasma de la niña va vagando por el mundo con la intención de enterrar vivo a personas aleatoria mente. Una mañana me desperté mas pronto de la cuenta y me preparé para ir al instituto. Cuando llegué al instituto se me ocurrió mirar la hora, cuya me indicaba que faltaban cuarenta y cinco minutos para entrar en clase. Pero se me hacía raro que la puerta estuviese abierta. Mi curiosidad de averiguar el por qué me hizo adentrarme. Me dirigí hacía el vestíbulo en el que estaba totalmente desierto. Fui a mi clase sin pensármelo dos veces. Encendí las luces y observé que el pasillo que hay entre las mesas que te llevan hacia la mesa del profesor estaba embarrado. Seguí la dirección del barro la que me llevaba debajo de la mesa del profesor. Me agache y vi una baldosa mal colocada. Con manos temblantes la levanté y hallé a mi profesor de lengua sin respiración bajo las frías baldosas.

  78. ernestoprofe dijo:

    Bueno, chicos. Veo que ya son bastantes los que han anticipado la entrega de su redacción. Me parece muy bien. Hay que ser previsores. Gracias a todos.
    Todavía no he leído nada y, a este paso, quizá lo mire todo de golpe a partir del jueves. Pero ya me van llegando comentarios…
    Ánimo a los que todavía no la han terminado. Pero ojo con exceder la hora límite, ¿eh?

  79. Elizabeth D. 3ºD dijo:

    Hola Ernesto , he continuado el relato, he puesto lo que nos dijiste en clase y he contado lo que pasa después.
    Me desperté , creí que hoy iba a ser un buen día , así que abrí la ventana y me di cuenta que era de noche , nada mas y nada menos que las cinco de la mañana !! Decidí ir al instituto para repasar un examen , desayuné y me fui rápidamente. Cuando llegue estaba abierto pero no había nadie, ni los conserjes ni los alumnos de siempre… Me asusté un poco, el pasillo estaba oscuro y las aulas también pero aun así fui. Llegue al aula y las luces no funcionaban, las persianas estaban bajadas , me dirigí a abrirlas y note una sustancia rara y pegajosa en el suelo. Sentí un cuerpo y lo salté asustada, fui rápido a abrir la ventana mas cercana , cuando lo hice presencie un montón de alumnos devorados y los conserjes también . Horrorizada intenté salir corriendo pero la puerta se cerro de golpe, algo o alguien me empujo al suelo y empezaron a devorarme, entonces vi mi vida pasar y entendí porque no había nadie. Estaban muertos y yo… también .

  80. Ariana (3B) dijo:

    Después de no poder dormir decidí irme al instituto para que me diera un poco el aire. Cuando llegue me extrañe al ver que las puertas estaban abiertas de par en par como si me estuvieran invitando entrar a la oscuridad y al terror que allí me esperaba.Al entrar en mi clase intente subir las persianas ya que la la luz parecía haberse fundido,cuando estaba llegando a la ventana sentí algo extraño al notar como mis suelas se pegaban al principio mas tarde como chapoteaban en un gran charco, me sentí tentada de no investigar mas y salir a esperar a que diera la campana y a que llegaran los demás como cualquier persona cabal habría hecho, pero como tengo el sentido de la precaución tan bajo como se halla el petroleo, decidí quedarme para ver de donde surgía tal olor repugnante y suciedad,cuando sucedió algo escalofriante terrorífico que me dejo helada.Note una respiración en mi nuca tan cerca que llegue a notar como se me ponía la carne de gallina en esa zona del cuello, la criatura al respirar se le notaba como gruñía y no era difícil darse cuenta de que no era un ser humano.Incluso al estar helada en el sitio al tener tan poco aprecio a mi vida como dice mi madre,me dí la vuelta.No lo debería no haberlo hecho. Debería haber salido cuando tenia tiempo.La criatura que no hay otra forma de denominarla media casi dos metros de altura y unos brazos tan grandes como piernas,su piel era tan pálida que se podían ver sus entrañad y se podía ver con cierta nitidez su corazón latir,su rostro era una mezcla entre persona y animal, su nariz estaba partida en dos vi endosele los conductos nasales y su boca era como las fauces de un tiburón, con todos sus dientes terminados en pico con el rastro de sus anteriores presas pero lo mas desagradable eran sus ojos como los de un ciego donde no se podía apreciar donde empezaba la pupila y el iris y donde acababa el blanca de los ojos.levanto una mano llena de grandes garras negras con sangre todavía sangre en ellas,como un ciego intento denominar mis rasgos con el tacto y abriendo su enorme boca saco una lengua tan grande como un antebrazo dispuesto a probarme.Justo cuando estaba a punto de suceder la campana sonó y la criatura asustada por tal estruendo huyo corriendo hacia el exterior rompiendo las paredes que se le interponían. Yo me deje caer caer al suelo y de tal experiencia me desmaye, o eso es lo que yo creía al despertarme en mi dormitorio tan arropado como siempre.
    Todo había sido un sueño,me lo habría creído si no me hubiera despertado con un rastro de sangre seca donde me había tocado la bestia con sus zarpas.

  81. Elena P. 3ºB dijo:

    Me levanté muy pronto como un día cualquiera. Bajé a desayunar y me vestí. Cogí la mochila y salí de casa. Todo estaba oscuro ya que era invierno. Bajé mi calle y llegué al desierto parque. Vi como se movía uno de los columpios por el viento. Atravesé el parque. Las calles se iluminaban por la luz naranja de las farolas. Después de un rato andado vi el instituto a lo lejos. Seguí andando, y cerca de una basura me tropecé. Al levantarme miré atrás. Había una especie de palo blanco, más bien parecía un hueso humano. Asustada, andé rápido hacia el instituto. Entré por la puerta principal. Había llegado pronto, solo estaban las conserjes y unos pocos alumnos. Fui a mi clase, donde todavía no había nadie. Encendí la luz, me senté en mi silla y coloqué la mochila. De repente, me vino el olor de la basura de fuera del instituto. Lo seguí hasta un rincón de la clase, y ahí me encontré con el mismo hueso con el que había tropezado minutos antes. Salí corriendo de la clase, y temblando, avisé a la conserje. Cuando me miró, me di cuenta de que eso no era la conserje, era un esqueleto que se movía a la perfección. Salí corriendo del instituto, y por si fuera poco lo que me había pasado, me atropelló un coche. Eso sí, el que conducía era una persona de carne y hueso.

  82. Michèle B. 3ºA dijo:

    De pronto desperté, confuso y asustado, en un espacio cerrado y oscuro, casi que no me podía mover. Intenté levantarme pero me di un golpe en la frente y volví a caer mareado. Desperté otra vez, segundos, minutos u horas después, no lo sé, y entonces pensé ‘¿Qué demonios hago aquí? ¿Dónde estoy?’. Me di cuenta entonces, del sufrimiento y dolor y culpabilidad que sentía. ¿Por qué? Iba a rebuscar en mis bolsillos, para alumbrarme un poco, por mi mechero, que siempre llevo encima, o mi móvil, pero no llevaba nada, ni siquiera mi reloj. Intenté tranquilizarme y no aumentar el pánico que me recorría el cuerpo, y pensar y analizar aquella situación. ¿Qué era lo último que recordaba? Entonces me vino a la mente la imagen del rostro de mi amante, a centímetros del mío. Con mi mano aguantando su cabeza y ella tumbada en el suelo, muerta, y un cuchillo ensangrentado a mi lado. Acabábamos de discutir, estaba borracho. Yo no era consciente de mis actos. Recuerdo sentir el cuchillo que sostenía en la mano atravesar su corazón y ver su cuerpo caer al suelo. Ya no recordé lo que sucedió a continuación, pero sí estar inconsciente mientras una serie de sombras me arrastraban por la calle en plena noche. Deduje que estábamos en el cementerio, ya que multitud de cruces nos rodeaban y estatuas nos observaban. Entonces empujaron y dejaron caer mi cuerpo en un hoyo que había en el suelo, y yo mientras escuchaba carcajada tras carcajada, sentía como mi cuerpo poco a poco estaba siendo cubierto de arena y barro.
    Supe que sería imposible salir de aquí, aunque tampoco me importaba. Maté a mi mujer, y tarde o temprano moriría y ocuparía otro lugar en aquel lugar tan temible al que llaman Infierno.

  83. David G. (4ºC) dijo:

    Allí me situaba yo; encerrado completamente a oscuras en aquel ataúd, sentía que me faltaba el aire, anteriormente había sufrido ataques de ansiedad y probablemente esto podría hacer que me ocurriera de nuevo. Lo primero que hice fue intentar abrir aquel ataúd pero era incapaz; cada vez que empujaba caía más tierra y si seguía así esto podría hacer que me ahogara allí dentro. Me apresure a busca el móvil en mi bolsillo izquierdo, no se a que profundidad estaría pero no le llegaba buena cobertura. Intente realizar una llamada de emergencia pero como le explicaba a una persona donde estoy si desde que me tomé aquella copa no recordaba nada así que deje la llamada aparte. Intenté gritar con todas mis fuerzas pero era imposible que nadie me oyera.
    Estuve encerrado en aquel ataúd unos 2 días, la batería del móvil se había agotado a las horas de haberlo cogido por primera vez, no sabía cuando era de día ni cuando era de noche, me alimentaba de cualquier bicho que pasara por delante de mí; no os lo toméis a mal pero era cuestión de supervivencia.
    Ya no sé porque día iría pero solo sé que paso mucho tiempo, con las pocas fuerzas que me quedaban hice un último esfuerzo en el que conseguí romper la parte superior del ataúd, pero nada mas haberse partido un cúmulo de tierra cayó sobre mí sepultándome por completo.
    Esta es la historia de mi muerte, os preguntareis como puedo contar esto si supuestamente estoy muerto ¿verdad? ; efectivamente así es.

  84. Julián G. 3ºD dijo:

    Hola Profe:
    Soy Julián Gómez , de 3ºD.Espero que te guste este cuento.
    Después de despertarme en ese frio y oscuro ataúd me relajé y no respire muy rápido para no agotar el poco oxígeno que me quedaba. Intenté pensar una forma de escapar de aquel infierno. Pensé que si hacia fuerza contra la tapa del ataúd se abriría, pero me equivoqué: nada más abrirse empezaron a entrar hormigas, gusanos y todo tipo de insectos. Cada vez me ponía más nerviosa…Me estaba quedando sin oxigeno…Sentí en mi interior que me moría…Hasta que hoy un ruido. Noté como algo cavaba en la tierra hacia mí. Cada vez me ponía más nerviosa; pero esta vez más contenta, hasta que descubrí que ese algo que estaba cavando era la cruel persona que me metió en aquel infierno. Intenté mirarle a los ojos…temerosa por saber qué descubriría. Pero la oscuridad de su rostro era igual que la de esa noche. Lo que me estaba pasando no era normal: era imposible que un hombre sin cara me secuestrara. De repente, escuché un ruido que salía de su boca.
    -¿Porque me mentiste…?
    Me di cuenta de que era una persona muy cercana a mí ya que podía reconocerle la voz: era mi marido.
    -¿Cómo que porqué te he mentido…? Yo nunca te mentiría, cariño. -Dije.
    -¿Y ese hombre que estaba en la cama aquel día? -Me respondió.
    -Eso fue una equivocación…
    -Pues a mí no me pareció una equivocación.
    Y desde aquellas palabras solo se oyó un silencio tenebroso.

  85. roberto Acosta dijo:

    Roberto A 3ºB
    Aquella madrugada Drake se despertó sobresaltado y sudoroso, miró el reloj que marcaba las tres y cuarto de la mañana. Sintió la extraña sensación de acudir al instituto en ese momento.
    Se vistió y preparó un café en un silencio sobrecogedor. Una vez listo cogió una mochila que contenía algunos objetos y se despidió de su gato llamado Alduin. La noche era fría y tenebrosa, la niebla cubría un manto por todas las calles, casi no se veían las luces de la farolas.
    Una vez llegó a las puertas del instituto vio que estaban entreabiertas y se coló fácilmente. Dentro, en el gran edificio de tres plantas, recorrió el ancho pasillo que daba a su clase. Estaba oscuro, pero era normal debido a las horas en las que se encontraba de la noche, eran las 4 de la madrugada.
    Abrió la puerta de su clase y aparentemente todo estaba normal, pero al intentar dar al interruptor de la luz esta no funcionó. Así que sacó de su mochila una linterna que siempre llevaba a mano e iluminó hacia un punto de la clase. Allí estaba la mesa del profesor, intacta con todos los papeles que habíamos dejado el otro día.
    Siguió sigilosamente con su linterna iluminando las mesas hasta llegar a la suya. Cuando la vio se estremeció, las cosas no empezaban a ser muy normales, ese insomnio, esa sensación que le rondaba la cabeza, algo escalofriante estaba pasando.
    Allí en el suelo, al lado de su mesa había una mancha, era un charco de sangre, con miedo siguió aquel reguero que continuaba por la pared. Las piernas le temblaban, por su mente golpeaban tenebrosas imágenes. Estaba a punto de descubrir el peor de sus presagios, allí en la esquina de la clase estaba Samantha su profesora de Lengua, con signos de haber sido atacada brutalmente, al acercarse observó unos surcos en su pecho.
    Escuchó un ruido a su espalda, paralizado por el miedo consiguió darse la vuelta pero a Drake Raider no le dio tiempo a reaccionar. Una figura enorme de pelaje oscuro con apariencia de hombre-animal se avanzó sobre él y le mordió el brazo. La linterna se cayó al suelo y ya fue tarde, otro golpe seco atravesó el corazón de Drake y cayó fulminado a los pies de Samantha.

  86. Jesús G. (3ºD) dijo:

    Se levantó el día de su cumpleaños como cualquier otro día para ir al instituto. Se preparó de la misma forma de siempre y salió de casa con rumbo al instituto. Se sorprendió al ver que no había nadie, ya que las puertas estaban abiertas. Se pensó que le iban a sorprender, ya que cuando llegó a su clase estaba todo oscuro. Fue a encender la luz, pero no funcionaba. Entonces se dispuso a abrir una persiana cuando Ernesto, el profesor de lengua, le dio con un diccionario en la cabeza y se desmayó.
    Cuando despertó estaba enterrada viva con los demás alumnos y profesores del instituto. Entre todos ellos intentaron sobrevivir, pero al amanecer del 5º día, un gusano que nadie había visto jamás les mordió a todos y les inyectó un virus que les convirtió en zombies. Como eran inmortales no murieron, consiguieron escapar y empezaron a morder y contagiar a la gente. En un par de años ya habían contagiado a todo el planeta menos a una persona, que no es que hubiese tenido suerte, sino que a él en vez de contagiarlo lo mataron de una manera horrible y dolorosa. Esa persona era Ernesto el profesor de lengua que había empezado todo esto.
    ¡¡¡¡¡FIN PARTE UNO!!!!!
    Este es mi cuento espero que os guste y manita arriba para segunda parte.

  87. Sandra M. (4ºA) dijo:

    Me desperté, abrí los ojos y me di cuenta de todo. Empecé a escribir.
    “Después de aquella fiesta, después de la aventura con aquel chico, parecería realmente inútil pero si, sin saber cómo, había llegado a parar dentro de aquel ataúd. Como cualquier adolescente lo primero que hice fue palparme los bolsillos hasta encontrar mi móvil, tuve la más normal y mala suerte de que se había quedado sin batería. Intenté hacer funcionar aquel aparato, pero apenas podía moverme, me encontraba realmente incómoda y llena de tierra y bichos repugnantes. Tuve la extraña sensación de que o pedía ayuda a gritos y golpes, o me quedaba ahí encerrada para siempre. Aquellos instantes de intranquilidad se hicieron eternos, hasta que entonces, caí en la cuenta de que no tenía escapatoria. Si había aparecido en aquel ataúd sin poder pedir ninguna ayuda, ni escapar, era porque debía morir ahí, en ese preciso momento. No me quedaba otra forma de desahogarme que escribir el final de mi historia en el techo de aquella caja que decidió quitarme la vida.”

  88. Lara P. 4ºA dijo:

    Perdida, desorientada, aterrada, nerviosa. Toda clase de pensamientos pasaban por la cabeza de Raquel ahora, estaba encerrada. Sí, encerrada. Todo cuanto podía sentir era el olor a madera seca de la firme caja que se imponía frente a ella, todo cuanto podía oir era el suave revoloteo de un par de polillas que habían sufrido la misma suerte que ella, todo cuanto podía hacer era llorar. Se sentía sola, asustada y de nuevo, encerrada. Encerrada en un ataúd que por más que forzaba no se abría. La desesperación se había apoderado de ella un par de minutos antes, pero ahora no, ahora estaba tranquila, paciente. Sabía perfectamente que nadie la sacaría de allí, que estaba sola, que estaba condenada. Las siniestras risas que escuchaba al otro lado del ataúd, la pertubaban. La ponían los pelos de punta aquellos pasos, aquellas voces susurrando que no la iban a dejar salir de allí. Enormes criaturas negras y escalofriantes se cernían frente a ella, la observaban, y ella podía sentirlas. Podía oler el putrefacto olor de sus piernas al moverse, podía sentirlas cerca, cada vez más cerca de aquella caja que ahora vislumbraba como protectora.
    No dudaría mucho más esa situación, ese miedo iba a desaparecer pronto. Se acercaba media noche, y sin saber por qué un triste presentimiento asaltaba la cabeza de Raquel. En ese momento solo había imágenes de sus seres más queridos en su cabeza, de sus amigos, de su tia Juli, de su perro Poncho, hasta el vecino rubio del sexto piso por el que siempre había sentido una extraña atracción, ocupó un lugar en su pensamiento.
    Todas y cada una de las personas a las que iba a echar de menos estaban ahora en su cabeza.
    Se acercaba la hora, aquellas criaturas se acercaban, podía sentirlas, podía oirlas.
    No pasaron ni dos horas cuando la policía encontró el cuerpo herido de Raquel junto al puente de un bosque. Estaba inmóvil, frio. No respiraba.
    Un viento helado trajo un olor realmente horrible, y entonces pasó. Raquel abrió los ojos, de golpe, seca y rápidamente. Pero aquella pálida niña tumbada en el suelo tenía algo extraño. Raquel ya no era Raquel, y sus ojos ya no eran sus ojos. algo oscuro se cernía sobre ella. Algo siniestro, perverso, algo que dibujaba lo que antes eran unas dulces y finas facciones, como rudas y malvadas. Aquella mirada derrochaba ira, aquella ya no era Raquel.

  89. Jorge Z. 4ºC dijo:

    Hola profe aquí te dejo mi redacción. Cuando me desperté vi todo oscuro, me intenté levantar pero me di con algo duro, era una tapa, entonces me di cuenta que estaba enterrado bajo tierra. Empecé a sudar mucho por lo nervioso que estaba, no sabía que hacer. Intenté cavar pero era imposible estaba a unos cuantos metros de la tierra. Entonces pensé que podía hacer, y lo único que se me ocurrió fue matarme de la forma menos dolorosa. Saqué el móvil y me llegaba algo de 3G y busqué en Google formas para matarme sin sufrir, leí unas cuantas, pero la mas `normal` fue tragarme la lengua y así hice, poco a poco me quedé sin respiración y morí. Espero que te guste profe!

  90. Inés L. 3ºA dijo:

    Inés L. 3ºA
    La noche de Halloween la pasamos en casa de Sara,cada una de nosotras contó una historia de miedo, pero a mi la que realmente me asombró fue la que contó Sofía, porque esta historia era real.
    Hace 4 años Evelyn fue a nuestro instituto , era una niña tímida, le costaba relacionarse con las compañeras porque sufría un trastorno del habla llamado tartamudez, pero solo se le notaba cuando se ponía nerviosa. Aprobaba todas las asignaturas sin ningún problema , a excepción de Lengua , al profesor le gustaba ponerla nerviosa para reírse de su tartamudez, eso decían sus compañeras.
    Un día, de camino al instituto Evelyn iba angustiada porque tenía examen oral de lengua, no vio el semáforo que estaba en rojo y lo cruzó, un autobús la arrolló , muriendo al instante.
    Durante estos cuatro años comienzan a suceder trágicos acontecimientos dentro de su entorno. Al mes, muere ahogado en la bañera su primo, que la imitaba constantemente, y al año su padre fallece, paseaba por el campo con su perro y cayó a un pozo, nunca la había querido, se avergonzaba de ella.
    Esta historia me aterrorizó y no me dejó dormir esa noche. La mañana siguiente tenía clase, despuntó un día extraño, el cielo estaba gris y amenazaba lluvia, salí a la calle con mi mochila y a parte de frío sentí, como nunca, pánico.
    Llegué al instituto mas pronto de lo normal, las luces de la clase estaban apagadas , daba igual porque sabía donde estaba mi mesa, sino llega a ser porque sentí que no podía avanzar, pues algo en el suelo me lo impedía, enciendo la luz y ¡horror! sobre un gran charco de sangre encontré a Ernesto, mi profesor de Lengua, me acerqué y observé que había sido arrancada de su boca la lengua, instintivamente mi mirada se dirigió a la pizarra y allí estaba, colgada junto a una nota que decía: ¡YA NO PODRÁS REÍRTE DE MI! Evelyn.

  91. Había sido un día muy tranquilo y cuando llegó la noche no tenía sueño. Jugué a la Play 3, escuché música pero no conseguía dormirme.
    Estaba amaneciendo y seguía sin dormirme a si que decidí desayunar y irme al instituto para terminar los deberes y buscar mi libro de biología que perdí el día anterior en clase.
    Cuando llegué a la puerta ví que esta estaba abierta y me extrañó mucho ya que a esas horas el instituto no estaba abierto todavía.
    Entré y me dirigí al edificio principal donde estaba mi clase, cuando pasé por conserjería ví que no había ninguna conserje a pesar de que todas las puertas
    estuviesen abiertas. Llegue a mi clase y todo estaba oscuro, las ventanas estaban bajadas y no se veía nada, intenté encender la luz pero el interruptor no respondía a si que me dirigí a mi sitio como pude. El suelo estaba pegajoso y no podía levantar del todo la suela del suelo.
    Cuando llegué a mi sitio había algo en mi sitio con un olor penetrante y nauseabundo que no me dejaba sentarme en mi silla, fui a apartarlo de mi sitio y me sorprendió lo pesado que era, cuando lo cogí me pareció como si eso que esa estaba en mi sitio fuera un cuerpo humano. Inmediatamente lo solté y me fui
    corriendo pero cuando llegué a la puerta note algo en la tripa, decidí no pararme a ver que era hasta que estuviese en un sitio más tranquilo.
    Salí del edificio principal y con algo de luz que empezaba a reflejar el Sol ví que lo que tenia en la tripa era una navaja y que el líquido que tenía
    en mis manos era mi sangre, intente salir corriendo pero no podía ya que estaba perdiendo muchas sangre y apenas podía moverme.
    Grité y grité con en fin de que alguien me oyera pero nadie vino, poco a poco fui viendo todo más borroso hasta tal punto en el que los ojos se me cerraron…me estaba muriendo y no podía hacer nada para salvar mi vida.
    La última imagen que ví fue a un señor dándome un golpe en la cabeza que me hizo dormir ya para siempre…
    -Miguel, Miguel despierta que vas a llegar tarde al instituto. -dijo mi madre-
    -¿Que ha pasado? Lo único que recuerdo es a un señor golpeándome cuando apenas podía moverme.
    -Ah eso…Anoche te quedaste dormido escuchando música y durante la noche oí que gritaste un par de veces, sería una pesadilla, pero ahora vístete que vas a llegar tarde al instituto.

  92. Carlota. dijo:

    Carlota G. 3ºA
    Era una mañana fría de otoño,y me preparaba para ir al instituto como un día cualquiera. Estaba saliendo de casa cuando gire la cabeza y vi un gran cuervo negro posado en un árbol en frente de mi portal, era un cuervo más grande de lo normal,con un pelaje brillante,casi hipnotizador,y de repente me di cuenta de que llegaba tarde al instituto,a si que eché a correr.
    Cuando abro la puerta que da al hall del instituto veo que las luces están apagadas ¿por que no había nadie?,esa fue la pregunta que me hice,pero de repente escuche una carcajada que procedían de las sombras de aquel instituto. Decidí entrar,será algún gamberro que este haciendo sustos a la gente,eso fue lo que pensé.
    Me dirijo a mi clase, cojo del manillar para abrir la puerta y siento un escalofrió. Abro la puerta enciendo las luces y vuelvo a ver a ese cuervo negro con ese pelaje brillante que me había distraído esa mañana. Siento que alguien o algo me observa en esa silla de profesor con alguien sentado dándome la espalda,las luces comienzan a parpadear,y la silla va girando lentamente,hasta que descubro la cara de aquella monstruosidad.
    Esa cosa,no sabría decir exactamente lo que es,estaba cubierta de sangre,y con afilados colmillos. Se apresuró hacia mi,y comenzó a olerme como si fuera su ultima comida.
    Era un vampiro,un ser inmortal,quise gritar para alertar a alguien,pero antes de que lo hiciera me partió el cuello,y como cualquier ser inmortal puede devolver la vida a todo ser muerto convirtiéndolo en uno de ellos,un vampiro.

  93. Natalia Ocquidant dijo:

    Soy Natalia Ocquidant de 3B. y esta es mi redacción:
    Aquella noche no podía dormir y decidió irse al instituto para ver si estaba allí su teléfono. Se sorprendió al ver la puerta abierta; sin embargo no estaban los conserjes. Los esperó, pero se cansó y se dirigió a su clase para averiguar si estaba allí su teléfono. Mientras que caminaba por los pasillos, sólo oía sus pasos en aquel incómodo silencio. Cuando por fin llegó a su clase, intentó encender la luz, pero no funcionaba. Le dio igual y se dirigió a su silla, ahí estaba el móvil. Sintió una respiración en su nuca y se quedó paralizada. A continuación, alguien le tapó la boca y le cogió por la cintura… Se despertó de esa horrible pesadilla aún sudando, aunque no tenía sudor en su frente, era extraño, también tenía unos cortes en las muñecas y se encontraba en un estrecho reducto… Estaba muerta.

  94. David C 3ºD dijo:

    Hola Ernesto soy David Cedeira de 3ºD esta es mi redacción.
    Me di cuenta de que estaba enterrado vivo y se me ocurrió sacar el móvil para llamar a alguien por si había cobertura. No la había, tras minutos de intentar. Llamar a alguien nadie contestaba, sabía que esto acabaría mal…
    Intenté escarbar para arriba pero solo conseguí que gusanos y hormigas cayeran sobre mi cara, desesperado, decidí hacer una última llamada a la policía : La cogieron pero en seguida se cortó.
    Le quitéla tapa de la batería al móvil y decidí clavármela en la arteria femoral para que si nadie contestaba pudiese morir sin sufrimiento. Como la última llamada había funcionado no perdí las esperanzas pero no había señal y no podía llamar, enseguida me di cuenta de que no me la había clavado bien y sólo me causaba dolor,era una de esas situaciones en las que pierdes la cabeza y no sabes que hacer…. Cogí la tapa de la batería y me la clave directamente en el cuello. Esta cata la escribo desde lo mas profundo de mi dolor
    Así nos narra este chico su muerte enterrado vivo el pasado viernes , la autopsia realizada nos indica que murió por la incisión de la tapa de la batería en su cuello.
    La carta fue encontrada en el blog de notas de su móvil

  95. David. C 3ºD dijo:

    Hola Ernesto soy David Cedeira de 3ºD : esta es mi continuacion del relato;
    Me di cuenta de que estaba enterrado vivo y se me ocurrió sacar el movil y llamar a alguien por si habia cobertura, mientras marcaba , tube la sensación de que esto acabaría mal…
    No habia cobertura pero no me rendía. Tras minutos de llamadas sin respuesta perdí las esperanzas. Intenté escabar para arriba pero solo encontraba gusanos y hormigas que caían sobre mi cara.
    Decidí hacer una ultima llamada a la policía , lo cogieron pero enseguida se cortó. Para acabar mi sufrimiento decidí clavarme la tapa de la batería en la arteria femoral, para que antes de desangrarme me diese tiempo a hacer algunas llamadas. Tras la tercera llamada me di cuenta de que no estaba sangrando y que no me lo había clavado bien, de modo que solo me causaba dolor. En esas situaciones pierdes la cabeza y no sabes que hacer … Me clavé la tapa de la batería directamente en el cuello.
    Esta carta esta escrita desde lo mas hondo de mi dolor.
    Asi nos narra este chico su muerte enterrado vivo, encontramos esta carta en el blog de notas de su movil.
    La autopsia realizada el pasado viernes nos informa de que murió por la incisión de la tapa de la bateria de su movil en su cuello.
    Espero que te guste, Ernesto. Un saludo.

    • ernestoprofe dijo:

      Caray. Qué sanguinario eres, ¿no?

      • MARINA ORTUÑO 4º C dijo:

        Despacio abrí los ojos y solo había oscuridad , tenia las piernas dormidas intente doblarlas pero me fue imposible algo sólido y frio me cubría de pies a cabeza , con mucho esfuerzo saque el móvil de mi bolsillo e ilumine mis pies era madera , una madera oscura y húmeda, estaba encerrada en lo que parecía ser una caja enorme , con todas mis fuerzas intente abrirla pero únicamente callo un poco de tierra en mis hombros , socorrooo grite lo mas alto posible pero nada se oía.. no me lo podía creer estaba enterrada bajo tierra . Volví a sacar mi móvil y instantáneamente se apago , el oxígeno me faltaba me tumbe de nuevo y con mis uñas intente rasgar la madera pero solo se me clavaba en la piel , es todo lo que recuerdo doctor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s