EL TEATRO GRIEGO


1. Los orígenes del teatro

En la antigua Grecia la representación teatral se relaciona íntimamente con los rituales religiosos. De hecho, según nos explica Aristóteles en su Poética, los cantos y bailes (ditirambos) realizados en honor al dios Dionisos constituyen el origen de la tragedia. Los cincuenta participantes de este ritual danzaban dispuestos en un coro circular alrededor del altar del dios, lo que constituía la versión civilizada (en oposición a las danzas orgiásticas) de las celebraciones báquicas. De este coro originario se desgajaría un primer actor para dramatizar la historia narrada en el canto, posteriormente, le acompañaría un segundo actor y, más tarde, un tercero, siendo este el límite de personajes que pueden hablar en escena para la mentalidad teatral griega.

Si bien existían distintos festivales que se acompañaban de certámenes teatrales, destacaban las celebraciones de las Grandes Dionisias en la capital ateniense. Estas fiestas se rodeaban de gran pompa, ya que no sólo constituían una demostración de reverencia a la divinidad sino que servían también (como no podía ser de otro modo) de propaganda política, es decir, eran una exhibición del poder de Atenas. Durante la última semana del mes de marzo, en una especie de festivales dramáticos pagados por los coregos (personas adineradas que abonaban así sus tributos), tres autores representaban cada uno tres tragedias y un drama satírico. Las representaciones teatrales se sometían a un concurso y un jurado, elegido a suerte entre el pueblo, premiaba al dramaturgo y a los actores.

2. La estructura del teatro griego

Sólo hemos conservado teatros griegos del siglo IV a.C, por lo que no podemos conocer cuál era su estructura exacta en la época de Esquilo, Sófocles y Eurípides. Se piensa que el proscenio estaba elevado en relación con la orquesta. El decorado de fondo se llamaba escena y era fijo, como en los teatros españoles del Siglo de Oro. No debía de ser demasiado sofisticado, es decir, se trataba de un escenario genérico [fue Sófocles el inventor de las escenas pintadas (escenografía) sobre paneles que se quitaban y ponían según las necesidades de la representación]. También era necesaria la existencia de dos puertas por las que salían y entraban los personajes, y era posible utilizar la parte superior de la escena para el parlamento de los dioses. Asimismo, se piensa que la tramoya escénica debía ser sencilla al suponer que el público tenía una desarrollada capacidad para imaginar lo que no se veía en el escenario.

3. Los actores griegos

El arte de actuación en la Grecia clásica era muy distinto al de la actualidad. Por lo pronto, en una tragedia griega no aparecen más de tres personajes con capacidad de hablar en escena, es decir, puede aparecer un número indefinido de personajes mudos (en la jerga actual, “extras”), pero sólo tres sostendrán el diálogo. No hay actrices, los papeles femeninos son representados por hombres. Además, las condiciones de representación son muy distintas: los actores llevan máscara y un vestuario estereotipado que les hace fácilmente identificables por el público. Calzan coturnos.

4. La tragedia griega

El teatro griego tenía como principal finalidad hacer reflexionar al espectador sobre los problemas que atañen al ser humano, de manera que la representación de la obra sirviese de enseñanza. El espectador, al ver los trágicos sucesos que acontecen a los protagonistas, experimenta un sentimiento llamado catarsis (término acuñado por Aristóteles), que le purifica, sosiega sus pasiones negativas y le hace ser mejor persona y mejor ciudadano. Con ello, el teatro en Grecia no es solo una diversión o entretenimiento, sino que cumple una función de educación social.

Los argumentos de la tragedia, extraídos siempre de leyendas mitológicas, tratan sobre temas serios. Se centran en las dramáticas consecuencias de la lucha del hombre contra su destino. La muerte y el dolor están muy presentes, y suelen funcionar como consecuencia y castigo para quien intenta cambiar su destino. Los protagonistas de la tragedia son héroes o personajes de origen noble, por lo cual el lenguaje que emplean es elevado, solemne y grandilocuente, propio de la altura y categoría de los personajes.

Las tragedias constan de los siguientes elementos dramáticos:

a) Un prólogo: uno o varios personajes dan información para entender la acción. A continuación entra el coro en la orquesta, cantando.
b) Varios episodios donde los actores desarrollan la acción dramática. Cuando estos salen del escenario, interviene el coro para reflexionar sobre lo acontecido en la obra.
c) El éxodo o desenlace de la acción, con una reflexión final del coro.

Esquilo (525-456 a.C.), el primero de los tres grandes trágicos es quien dio grandeza y esplendor a este género teatral. Aumentó de uno a dos el número de actores, redujo la importancia del coro, y dio prioridad a los diálogos. De él se conservan siete obras: la trilogía Orestíada (compuesta por Agamenón, Coéforas y Euménides), Los persas, Los siete contra Tebas, Las suplicantes y Prometeo encadenado.

Antes de que se me olvide, quisiera añadir que a Esquilo el oráculo le vaticinó que moriría aplastado por una casa, por lo que decidió residir fuera de la ciudad. Curiosa y trágicamente, falleció al ser golpeado por el caparazón de una tortuga, que un quebrantahuesos dejó caer desde lo alto.

Sófocles (495-406 a.C.) Es el más clásico de los tres y el que eleva la tragedia a la perfección artística. También lleva a cabo cambios en el género, ya que aumenta de dos a tres el número de personajes, añade más acción a las tramas, y potencia la decoración y la indumentaria de los actores. Sus personajes, aun siendo idealizados, son algo más humanos que los de Esquilo. Se conservan siete obras completas de Sófocles: Áyax, Antígona, Edipo rey, Las traquinianas, Electra, Filoctetes y Edipo en Colona.

Eurípides (480-406 a.C.) Aunque en vida fue menos valorado que Esquilo y Sófocles, fue el trágico más popular en época helenística. No tiene la grandiosidad de Sófocles, pero sus personajes son mucho más humanos; introdujo –sin apartar del todo la mitología– temas más modernos (la mujer, la psicología, la crítica a los dioses), y desarrolla al máximo las pasiones más oscuras y truculentas, especialmente en personajes femeninos. Se conservan diecisiete tragedias suyas, entre ellas Alcestes, Medea, Andrómaca, Las troyanas, Ifigenia en Táuride, Electra, Orestes y Las bacantes. También se conserva un drama satírico, El cíclope.

About these ads
Esta entrada fue publicada en 2ºBACH, LITERATURA UNIVERSAL y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a EL TEATRO GRIEGO

  1. Santi Palmieri dijo:

    ODIO A LA PROFESORA DE LENGUAAAAAAAAAAA!!!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s